domingo, 25 de junio de 2023

Caminando por la Selva de Irati. Escapada al Valle del Roncal - Pirineo Navarro. Quinto Campamento Otoño 2002 en Urzainqui (Navarra). #senderismo #turismo

Continuando nuestras ampliaciones sobre: Escapada al Valle del Roncal - Pirineo Navarro. Quinto Campamento Otoño 2002 en Urzainqui (Navarra). #turismo #senderismo #excursionismo. Tras haber pasado el día anterior, primero Caminando por las orillas del Duero en Soria. Monasterio de San Juan de Duero, Monasterio de San Polo y Ermita de San Saturio, y luego por la tarde realizando una Visita inolvidable al Castillo-Palacio de Olite. Habíamos descansado durante la noche en el albergue, y amaneció, con los ruidos de abrir y cerrar puertas, los baños, el murmullo del comedor había comenzado a notarse y poco a poco todos vamos bajando a desayunar, y a asomarnos a mirar el cielo para ver que tiempo nos esperaba. Increíblemente, había amanecido un día impresionante para ser el primer día de noviembre.

Selva de Irati durante el Campamento Otoño 2002Selva de Irati durante el Campamento Otoño 2002

Así que preparamos las mochilas con todo lo necesario, incluida la comida, y bajamos a los coches, para dirigimos hacia la Selva de Irati, ese gran bosque de abetos y hayas que ya conocíamos algunos en la zona de la las ruinas de la Fabrica de Armas de Orbaiceta, en el Valle de Aezkoa, desde donde habíamos caminado entre las hayas trasmochas, que es el nombre que reciben la hayas cuyas ramas han sido cortadas muchas veces, y por tanto, crecen a lo ancho, más que a lo alto. Pero, en esta ocasión, nos dirigíamos a la zona de abetos, así como hayas de gran porte y altura.


ISABA

Durante el recorrido hacia Isaba/Izaba, el paisaje nos fue sorprendiendo. Las montañas de la Sierra de Arrigorrieta se encontraban cubierto de bosque de abetos, hayas, pinos y fresnos con sus colores otoñales, lo que hacían del paisaje una imagen de postal otoñal. Así, llegamos a la población, que se encuentra encaramada entre las rocas peladas de las portillas, con sus casas de tejados empinados y bellas balconadas de madera. Algunas de estas casas, tienen chimeneas cilíndricas de gran porte, pero, nos llamó la atención, que lo primero que nos encontramos a nuestra derecha fue una piscina, que a esta altitud, y en estos lugares, parece que pocos días del año, y solo algunos valientes, podrán disfrutar de ella.

Monumento al pastor roncales en IsabaMonumento al pastor roncales en Isaba

La carretera es la espina dorsal de la población y dejamos los coches en un aparcamiento muy bien diseñado, justo a la salida, donde encontramos, increíblemente sitio para todos nuestros vehículos. Algunos van a comprar pan, mientras que otros observan el paisaje, caminan por sus calles, se acercan a la Pastelería Marruzuri Goxotegui (muy valorada pero todos sus productos con gluten), o a la oficina de turismo o simplemente estudian los mapas topográficos para situarse, dándose cuenta que estaban en la intersección de los Barrancos de Ustarroz/Uztarroze, de Michete/Mintxate y de Balaberce/Balabarze, con el río Belagua y realmente en el Valle del Roncal, que según los habitantes de Isaba, a partir de aquí se transforma en el Valle de Belagua, hasta la frontera con Francia.

Una vez compradas las provisiones, nos dirigimos por la carretera que salía a la izquierda, hacia el Oeste, dirección a la población de Ochagavía. Para lo que vamos ganando altura desde los 770 metros a los que se encuentra Isaba, por esa carretera llena de curvas, y llegamos al Alto de Laza Gaina (1129 m), donde realizamos una parada para contemplar el paisaje que se nos descubre hacia el Este, hacia tierras de Aragón, y realizamos entre otras esta siguiente diapositiva.

Vistas de las montañas desde el Alto de Laza Gaina. Otoño 2002Vistas de las montañas desde el Alto de Laza Gaina. Otoño 2002

Después de trazar con las ruedas de nuestros vehículos algunas curvas más, pasamos la población de Ustárroz y llegamos a...

OCHAGAVIA

Al llegar comprobamos algo que ya habíamos leído, que era una de las villas mejor conservadas del Pirineo Occidental. Situada en el umbral de la alta montaña navarra, rodeada de bosques muy húmedos y oscuros. Con tejados de color rojo y negro, vigilados por la torre de la iglesia.

Ochagavía/Otsagabia, se encuentra a la misma altura que Isaba, pero esta situada en el Valle de Zaritzu-Salazar, y parece que nos encontramos en uno de esos lugares de los relatos de Tolkien, ya que se dice que en estos lugares hubo brujos y brujas que realizaron aquelarres en la plaza del pueblo, a falta de la maravillosa cueva que tenían sus vecinos de Zugarramurdi. Y por si acaso, vimos en las puertas de algunas casas la "eguzkilore", un bello cardo que aseguran ahuyenta los malos espíritus y que también encontramos en el albergue donde nos alojamos en Urzainqui.

Pasamos sobre las 11 de la mañana, encontrándonos con muchas personas paseando por las calles de la población, pero, nosotros continuamos en dirección al Bosque de Irati, por lo que tomamos la carretera que en el plano de la Guía de Carreteras Campsa que llevamos, se presenta como serpenteante, algo que según vamos ascendiendo, comprobamos que no se han equivocado, ya que, en 23 km llegamos al Alto de Taplaki Pasabidea (1410 m) y ya desde ese alto, pasamos otra montaña, para bajar durante otros 8 km hasta llegar a...

CASAS DE IRATI 

Estas casas que se encuentran a una altitud de 850 m. es donde, se concentraba todo el turismo de montaña de la zona: paseantes, caminantes, senderistas, ciclistas de montaña... y todos, al igual que nosotros, habían llegado con sus coches, a una zona que disponía de un escaso aparcamiento, siendo casi imposible aparcar. Pero al final, todos encontramos sitio para nuestros vehículos y desde allí a caminar.

Lo cierto, es que todo nos pareció excesivo, la cantidad de gente que nos encontramos en la entrada de bosque y, más le tuvo que parecer al guarda forestal, cuando nos preguntó de donde veníamos y cuantos éramos, al escuchar la cifra de treinta y cuatro.

SELVA DE IRATI

Comenzamos a caminar todos los componentes desde Casas de Irati, frente al la bella estampa de la ermita de Ntra. Sra. de las Nieves, en lo alto, solitaria y esbelta. 

Ermita de Ntra. Sra. de las Nieves en Casas de IratiErmita de Ntra. Sra. de las Nieves en Casas de Irati

La pista de tierra, que con la lluvia caída en las últimas jornadas, era en algunos tramos una verdadera pista de barro que nos molestaba algo, pero, a los que realmente debía molestar era a los ciclistas que llevaban toda la espalda impregnada de barro.

Al principio, caminamos todos juntos, formando un solo grupo, pero poco a poco se fue alargando y dividiendo en otros más pequeños. Todos contemplamos las aguas bravas del río Irati, que corren por el barranco, bajo los altos abetos, las esbeltas hayas que ya habían perdido casi en su totalidad sus hojas, para formar una bella alfombra amarilla, junto al verde intenso del musgo en algunas zonas. Los críos caminaban mientras jugaban o miraban entre las ramas por si podían encontrar algún ser de este bosque encantado, algún elfo o al Señor de Bosque: Besajun

Hayas de la Selva de Irati en otoño 2002. Buscando a BesajunHayas de la Selva de Irati en otoño 2002. Buscando a Besajun (Señor del bosque)

Paso a paso por la pista de tierra, llegamos a la Casa Forestal del Bertzal, junto al Embalse de Irabia que fue construido en 1929 y nos encontramos en el punto donde la aguas bravas del río Irati se funden con las cristalinas del embalse.

En principio, nuestra idea era continuar caminando por la margen derecha del embalse, por la pista forestal de tierra hasta enlazar con la pisa de hormigón que viene del Barrio de Larraun de Orbaizeta y con su renombrada fábrica de armas, a través del Collado de Orión, y a la altura de la Casa de Guarda, descender la presa para cruzarla. 

Una vez en la orilla contraria, abandonamos el antiguo Camino de Orbaizeta que va perdiendo altura junto al río, para continuar por una magnífica senda cercana a la orilla izquierda del embalse y bajo una espesa cubierta forestal con el haya como especie predominantes

Arroyo saltarín y suelos otoñales en la Selva de IratiArroyo saltarín y suelos otoñales en la Selva de Irati

Dada la hora, ya tardía a la que llegamos, la excesiva distancia que aún nos quedaba para realizara ese recorrido, el cansancio de los pequeños y el rugir de los estómagos, decidimos casi por unanimidad cambiar el recorrido y buscar el puente que según nuestra información nos permitiría cruzar el embalse y salvando mil idílicos recovecos, podríamos encontrar algún lugar para almorzar.

Pero, tomamos un camino que salía a la izquierda de la Casa Forestal, ya que, el único poste indicativo de camino que existía y tras mojarnos algunos los pies al vadear el arroyo y hasta escurrirnos en alguna trampa de barro arcilloso cubierto de hoyas de hayas, para llegar a ver la desembocadura en cascada del arroyo en el embalse, decidimos regresar a la Casa Forestal y comer junto a ella.

Pequeño salto de agua junto al Embalse de Irabia en la Selva de IratiPequeño salto de agua junto al Embalse de Irabia en la Selva de Irati

Mientras almorzábamos, nos sorprendió que pasaba mucha gente por delante de nosotros, en dirección al embalse y también, que subían ciclistas, por los que pensamos que cabría la posibilidad de que el puente que anteriormente no habíamos encontrado estuviera en esa dirección.

Grupo Campamento Otoño 2002 junto a Casa Forestal Bosque de IratiGrupo Campamento Otoño 2002 junto a Casa Forestal Bosque de Irati

Al terminar nuestro almuerzo, y dejar todo más limpio que lo encontramos, decidimos acercarnos nuevamente a la orilla del Embalse de Irabia y vimos como un camino se internaba en el bosque de hayas, lo seguimos y llegamos al puente, pero, se encontraba inundado en todo su trazado. 

Meandro de la cola del Embalse de Irabia en Selva de Irati, con el puente al fondoMeandro de la cola del Embalse de Irabia en Selva de Irati, con el puente al fondo

Nos dimos cuenta entonces, que realmente el embalse en su cola forma una especie de meandro que es el que nos equivocó, así que aprendimos bien la lección: Cuando se llegue a la Casa Forestal del Bertzal, continuar el camino que sale a la derecha y que no tenía ningún indicativo, así, veremos el embalse, el meandro y el puente para cruzar a la otra orilla.

Reflejos del bosque otoñal en las aguas del Embalse de Irabia - Selva de IratiReflejos del bosque otoñal en las aguas del Embalse de Irabia - Selva de Irati

Pero, disfrutamos viendo el Embalse de Irábia, con sus reflejos, y nuestro hijo (12 años) hizo esta fotografía en la zona del meandro, y como se puede comprobar, realmente parecía un espejo por la quietud de sus aguas.

El Embalse de Irábia en la Selva de Irati fotografiado por un niño de 12 añosEl Embalse de Irábia en la Selva de Irati fotografiado por un niño de 12 años

Después de recrear nuestra vista, hacer algunas fotografías/diapositivas de esas aguas cristalinas y sus reflejos, admirar el paisaje que nos rodeaba, decidimos recoger nuestras mochilas, echarlas a los hombros y regresar sobre nuestras huellas hasta el aparcamiento de Casas de Irati.

De vuelta con nuestros coches, al llegar nuevamente al Alto de Taplako Pasabidea, vimos un atardecer maravilloso, por lo que detuvimos los coches para contemplar ese espectáculo maravilloso del sol escondiéndose hacia San Sebastián/Donostia, por debajo de las nubes, que nos indicaba el buen tiempo que habíamos disfrutado estaba a punto de terminar. Y volvimos a conducir hacia el Albergue en Urzainqui. Donde poco después, el olor a castañas asadas, y la buena cena nos esperaba.

Alfombra otoñal de hojas en las Selva de Irati

CAMINOTAS

El detalle de este recorrido no es que tengamos una gran memoria, sino que lo teníamos escrito en el  libreto: "Cinco Otoños 1997-2002". que regalamos a las familias de amigos participantes, y que aún conservamos

Tanto en este "Campamento Otoño", como en los anteriores, todos los participantes, ya fueran los pequeños o los más grandes, disfrutamos de cada momento, de cada lugar, de cada paisaje, y de tener la suerte de poder vivir estas experiencias otoñales, viajeras juntos. 

Respeta la naturaleza, es el préstamo de nuestros hijos

En plena pandemia escribimos: Recordando los Campamentos de Otoño, y pensando donde viajar ya que #VolveremosAViajar. Y nos propusimos ir publicando aquellos que no habíamos publicado, ya que el blog lo comenzamos en 2006 y estas escapadas otoñales en 1997. Y en esa entrada, encontrareis actualizados todos los publicados y los que iremos publicando.

También, esta escapada, esta crónica viajera, así como de otros lugares, siempre las encontraréis (según vamos actualizando), en: Carta Turística: Viajes, escapadas, senderismo, actividades, experiencias, naturaleza, lugares, rincones, ciudades, pueblos… Publicadas en blog.

#Escribimoslovivido

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