Nos desplazamos más al Este de la actual población de Madrid, siendo la última de las Cuatro quintas de recreo aristocráticas de la zona este de la ciudad de Madrid, convertidas en parques públicos para el disfrute de estos jardines históricos. Hemos pasado de aquel Madrid, de la segunda mitad del siglo XVI, donde se construyó la Quinta de la Fuente del Berro, al pueblo de Canillejas donde se situaron muy próximas la una a la otra las Quintas de Los Molinos y Torre Arias, y llegamos a lo que fueron terrenos del pueblo de Barajas, donde se encuentra el conocido como “Versalles de Madrid”. Un jardín declarado “Jardín artístico” el 20 de octubre de 1934.
Pero, para nosotros hablar de esta quinta, de este parque, es recordar cuando de pequeño pasaba en el autobús hacia Barajas, su madre, Pepi (la que hacía las croquetas de arroz con leche sin gluten) le decía: "Ojalá algún día este parque sea público, ya que, yo he tenido la suerte de jugar en el con la hija de los guardeses, y es precioso". Pero, también los recuerdos familiares, pues, debemos tener más de 1000 fotografías de esta quinta, desde su apertura en 1978, con momentos maravillosos vividos en familia paseando por esos caminos, por esas praderas, es un parque, que es parte de nuestras vidas, y por donde nos gusta mucho pasear, y recordar esos momentos. Pero, no os vamos a contar nuestra vida a través de este parque, sino algunos datos, ya que hemos escrito mucho sobre esta quinta señorial desde aquel primer post del 3 de junio de 2007: "Caminando por el jardín prohibido. El Capricho"