Se trata de la isla de mayor superficie de las Islas Borromeas, con sus 220 m de anchura y 330 m de longitud. En ella existe un palacio construido en el siglo XVI, que merece la pena ser visitado, sobre todo si os gustan los teatros de marionetas. El palacio esta rodeado por un exuberante jardín botánico de estilo inglés, de 8 hectáreas que comenzó a construirse a finales del siglo XVIII, donde mientras paseamos tranquilamente, nos podemos cruzar con pavos reales, faisanes multicolores y otras aves libres o enjaulada.
Esta es la última de las Islas Borromeas en el Lago Maggiore, y a la que llegamos después de la estupenda comida en Isola dei Pescatori, y un buen paseo por sus estrechas calles, hasta que vino a recogernos la lancha para navegar hasta esta isla llena de vegetación.
En la siguiente fotografía, se ve como nos distanciamos de Isola dei Pescatori, y al fondo podemos ver también Isola Bella, con el gran Palacio Borromeo
Tras pasar el acceso, caminamos siguiendo las flechas que en todo momento nos marcan el camino, para ir accediendo a los distintos espacios de este gran jardín botánico estilo inglés romántico, realizado con flora autóctona, así como exótica, siendo desde principios del siglo XIX fueron traídas plantas de distintas partes del mundo, que se acondicionaron bien por los cuidados y el clima de este lago.
La isla fue cedida en el 1014 por el emperador Enrico II, a al Monasterio de San Felipe de Pavia, pasando por varios propietarios, incluyendo abades y obispos, hasta que en 1501 el obispo de Novara la transfirió a Lancillotto Borromeo, siendo el inicio de la propiedad de esta familia, así como el inicio la transformación de la isla con la plantación de cítricos, y la construcción de una residencia, convertida con posterioridad en palacio.
El paseo por sus jardines es relajante, ya que el día que estuvimos fue la isla en la que menos visitantes encontramos, y eso hizo aún más agradable el paseo, encontrándonos una antigua góndola colgada en el interior de un embarcadero cubierto.
Junto a este embarcadero, pudimos disfrutar de una vista de la población de Pallanza, donde se encontraba el hotel de cuyo nombre no queremos acordarnos por la poca implicación en atender con variedad de productos a sus clientes celiacos.
Cada mañana al mirar desde el ventanal del balcón del hotel o "Campamento Base" hacia el Lago Maggiore, esta es la vista que teníamos de la Isola Madre y su embarcadero.
Pero, continuemos con nuestro paseo por Isola Madre, donde nos vamos encontrando con distintas especies de aves recorriendo como nosotros la isla, y entre ellas, ejemplares tan bellos y coloristas como estos faisanes, que no fueron nada fáciles de fotografiar.
Además de estos animales, existen arboles increíbles por su edad, y tamaño, y entre ellos, sobresale el ejemplar de Ciprés de Cachemira, que se ha desarrollado en esta isla a partir de unas semillas frescas traídas en 1862 desde el Himalaya, y plantado junto al palacio.
Entramos al Palacio Borromeo, que siendo lujoso, lo es menos que el de Isola Bella, pero, ante todo, lo que llama como ocurre en el otro, que todas las estancias están llenas de arte, ya sea de pinturas, esculturas u objetos variados como muñecas.
Pero, lo que si que conserva este palacio, son teatros de marionetas, y una gran colección de personajes para distintas representaciones. Siendo una de las colecciones más grandes de marionetas y mejor conservadas del mundo.
Teatro de marionetas en el Palacio Borromeo de Isola Bella
En el diseño de algunos escenarios, participo Alexandro Sanquiricio, que fue renombrado escenógrafo de la Scalla de Milán, y que colaboró con la familia Borromeo en 1830.
Como en este palacio, hay muchas figuras, también, podemos encontrar maniquíes vestidos de época representando a los sirvientes de las fiestas que se celebrarían en este palacio, y sobre la mesa toda la vajilla, copas y demás utensilios para la fiesta gastronómica.
Estando en Italia, y en el interior de un palacio, no podían faltar las lámparas realizadas con cristal de Murano, como la de la siguiente fotografía, en un techo con decoración especial.
Desde los ventanales del palacio, ya nos había llamado la atención el edificio de la iglesia de la isla, por su arquitectura tan peculiar, así como el estanque situado frente a el, y mereció la pena descender las escaleras para verlo de cerca.
Caminamos en dirección a la salida, dando por terminada la visita a esta última de las Islas Borromeas, esperando a la lancha que nos llevaría de vuelta al embarcadero de Stresa.
CAMINOTAS
Esta publicación sobre Isola dei Pescatori y Restaurante Belbedere la podréis encontrar junto con las crónicas viajeras de cada lugar, así como cuando lo actualicemos de otros lugares que hemos visitado y escrito, en: Carta Turística: Viajes, escapadas, senderismo, actividades, experiencias, naturaleza, lugares, rincones, ciudades, pueblos… Publicadas en blog.
Este restaurante, pasará a formar parte de nuestra Carta de Establecimientos (Carta de Restaurantes, Bares, Cafeterías, Pastelerías, Panaderías, Tiendas, Hoteles… Aptos para celiacos #singluten).
PUBLICADO SOBRE ESTE VIAJE
#LagosItaliaSinGluten
#Escribimoslovivido

















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