lunes, 18 de noviembre de 2013

Caminando por el sendero PR 37: “El Escalerón” a “La Raya”. Alrededor de la laguna de Uña #Cuenca

Hace unos días, os comentábamos que habíamos estado “Caminado por el Parque Natural de la Serranía de Cuenca…”, y entre otros lugares, habíamos estado en la población de Uña, donde realizamos el sendero de pequeño recorrido: PR 37: “El Escalerón” – “La Raya”. Igualmente, os indicamos que publicaríamos la ruta completa, así, que aquí estamos, intentando contaros lo que vivimos y sentimos haciendo senderismo, por este camino que discurre sobre los cortados calizos existentes alrededor de la laguna de Uña, con unas vistas increíbles en todo el recorrido, y que no tienen nada  que envidiar a algunos senderos de alta montaña. Además tiene la ventaja de ser una ruta circular, y de una longitud aproximada de 9 kilómetros.

Sendero en la zona de la Raya (Uña - Cuenca)
La ruta muy bien indicada con distintos carteles del PR 37, comienza en la población de Uña, por lo que podéis dejar el vehículo en la misma población. Nosotros no lo hicimos así, y fuimos con el coche hasta la piscifactoría, que visitamos tranquilamente, viendo esos ejemplares que una vez crecidos repoblarán los cauces de los ríos Júcar y Tajo, y que reciben las aguas cristalinas del arroyo del Rincón o de Uña. 


Piscifactoria de truchas. A la derecha comienza el sendero de El Escalerón.
Pero, la verdad, es que es más recomendable dejar el coche en Uña, y caminar dejando la laguna a nuestra izquierda por la acera y calzada en dirección en dirección a la escuela de pesca, y la piscifactoría, y una vez sobrepasada la primera instalación y antes de llegar a la segunda, veremos a la derecha un cartel informativo: “El Escalerón”, donde comienza la ascensión continua, hasta llegar a la cota de los cortados.


Entre otras cosas, es mejor dejar el coche en Uña, ya que caminaremos 1,5 kilómetros, observando la belleza de los cortados calizos, y la senda que sobre ellos vamos a llevar, así como el vuelo de algún buitre leonado. Pero además, nos servirá para calentar un poco los músculos antes de iniciar la senda ascendente de “El Escalerón”. Mientras que si lo dejáis junto al aparcamiento, no calentaréis los músculos de nuestras piernas, y comenzaremos inmediatamente la subida. Pero, además, cuando terminemos la espectacular senda, no nos apetecerá recorrer este tramo de asfalto hasta el coche.

Ascendiendo "El Escalerón"
Nosotros comenzamos a caminar por la mañana, por lo que el sol aún no iluminaba todo el tramo del escalerón, y se respiraba un aire fresco y serrano, mientras observábamos los avellanos, majuelos, arces, servales, bojes, robles (rebollos o melojos), y sobre todo esbeltos pinos. Pero también los escalones formados con troncos y piedras, así como las paredes y formaciones rocosas, cercanas y lejanas, vislumbrando por donde discurriría la senda. 


Pero también, como poco a poco, la piscifactoría quedaba más abajo y lejana. Y vamos ascendiendo los aproximadamente 250 metros de desnivel. 

La piscifactoría desde la parte superior de las paredes de Uña.
Una vez que llegamos terminamos el ascenso, giramos a nuestra izquierda y pasamos por una zona protegida por troncos, y encontramos con un camino, que se convierte en pista, y por la que podemos ver las rodadas de los vehículos forestales. En todo momento el PR 37 está perfectamente señalizado, y con una vista espectacular de todo el circo de paredes ocres, con sus salientes, oquedades, extraplomos…


El camino, se hace cómodo, y nos demuestra, que mereció la pena la ascensión por el camino de “El Escalerón”, para poder disfrutar de estas vistas y de este camino o pista, que nos va mostrando siempre a nuestra izquierda un paisaje de naturaleza impresionante, y a la derecha, el gran pinar. Y sin casi darnos cuenta llegamos al mirador de “El Refrentón”, protegido con un vallado de madera, y un cartel que nos indica que no lo sobrepasemos, por nuestra seguridad. Y realmente, desde este mirador, tenemos una referencia de todo el circo calizo, de sus paredes y del camino.

Vista desde el mirador de El Refrentón, con la laguna de Uña al fondo.
Según algunas guías de senderismo, el camino se puede realizar en unas 2,5 horas, pero sinceramente, nosotros no hacemos senderismo para batir ningún record, sino para disfrutar de cada pequeño detalle del camino, y en este hay muchos pequeños y grandes, así como muchas fotografías que hacer. Nos fuimos parando en distintos miradores, para apreciar el entorno, y disfrutar del momento. Y en alguno, para saciar nuestra sed, y picar unos frutos secos sin gluten. Y continuamos nuestro caminar hacia "La Raya"



Por otra parte, este camino nos anima a mirar hacia adelante, abajo, y hacia atrás, para ver no solo el camino recorrido, sino también la inestabilidad de alguno de los miradores, y los motivos por los que no debemos acercarnos mucho al borde.


Continuamos nuestro caminar, con el sol ya dando fuerte, y con un calor fuera de lo normal para esta época otoñal, pero como siempre vamos como las cebollas, llenos de capas, no hubo ningún problema. 


Nos sorprendió el cielo cruzado por bastantes estelas de los aviones en distintas direcciones, que a falta de nubes formaban un cielo surrealista.


El camino cambió de dirección, y ya dejamos de ver la zona de “El Escalerón”, el mirador de “El Refrentón”, y la impresionante vista a vuelo de buitre de la laguna de Uña, con la población de uña en su orilla.





Continuamos caminando en dirección al tramo conocido por el nombre de: "La Raya", por la zona superior, observando el cielo surcado por franjas blancas del vapor de agua de los aviones.


Y cuál fue nuestra sorpresa, al ver el cartel informativo, que indica que este tramo de camino era utilizado por los habitantes de la zona para desplazarse con sus caballerías, primero en una zona de trinchera natural y frondosa, para luego pasar a “La Raya”

Cartel informativo sobre la orografía de "La Raya"
Tras descender el tramo de “trinchera” llena de vegetación y por donde los días de lluvia, bajará bastante agua. Pero, mientras caminamos, no dejamos de pensar, en el arduo trabajo que tenía que suponer para los lugareños el descender este camino con caballos, mulas o burros, que seguramente irían bien cargados. 


Llegamos a “La Raya”, que es un tramo de camino, lleno de belleza y perspectiva, que discurre por una “raya” de la pared, que nos permite caminar a media altura en horizontal, hasta llegar a un punto, donde la señal nos indica que no continúa el camino, y además existen unos bloque caídos.


El camino de "La Raya" es impresionante, ya que vamos andando por el centro de las paredes por una senda natural.


Tras caminar horizontalmente por "La Raya", hasta encontrarnos con unos bloques caídos sobre el camino, que indican el punto donde comienza el descenso hacia la laguna de Uña, y el canal, que lleva sus aguas, hasta la Central de Villalba de la Sierra.

Laguna de Uña desde el descenso de la senda "La Raya"
Tras pasar el canal, y caminar por lo que tuvo que ser la salida natural de la primitiva laguna a principios del siglo XX, que precipitaba sus aguas en una cascada hacia el río Júcar, que discurre 8 metros más abajo, y que ahora es una arboleda longitudinal que nos lleva hacia la población de Uña.

Como el coche lo habíamos dejado en el aparcamiento de la piscifactoría, ahora, tras haber disfrutado de un camino en la naturaleza, nos quedaba caminar por el asfalto, hasta llegar a nuestro vehículo. Eso sí, disfrutando de ver todo el recorrido que habíamos realizado.

A todos los caminantes, que realizamos esta senda el día 2 de noviembre de 2013 por el PR 37: “El Escalerón a la Raya”, nos gustó muchísimo, y volveremos, con toda seguridad a caminar por esta zona.


NOTA:

No es un camino para realizar con niños, ya que siempre tenemos próximo el precipicio, y se debe realizar con buen calzado de montaña, y llevando agua, ya que no la encontraremos en todo el sendero. Tan solo al principio, con esta curiosa fuente:


MAS SOBRE LA SERRANÍA DE CUENCA:

Caminando por Villalba de la Sierra y la Serranía de Cuenca. Campamento Base de Otoño 2012.

Caminando por el Parque Natural de la Serranía de Cuenca. Campamento de Otoño en Villalba de la Sierra, junto al río Júcar.

 #escribimoslovivido

6 comentarios:

  1. Vuestro relato y las imágenes del recorrido fantásticos y vivirlo en persona fue un auténtico placer para los sentidos y para recargar las pilas de naturaleza; esperamos la próxima sallida.
    Un abrazo
    Pilar

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    1. Para nosotros amiga Pilar, si que fué un aténtico placer caminar a vuestro lado y vivir esta experiencia juntos.

      Como bien dices recargamos las pilas en la naturaleza y deseando volver a salir al monte.

      Besotes

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  2. He vuelto a recordar mis viajes a Cuenca y especialmente mi estancia en Uña, buenos recuerdos. Qué ganas tengo de volver algún día!
    Besos.

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    1. Nos alegramos de recordarte tu viaje a Cuenca y en especial a esta población de Uña, que tiene caminos y vistas tan bonitas como esta.

      Esperamos que vuelvas por Uña, y si es posible que caminemos juntos.

      Besotes

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  3. ¡Que preciosidad! Yo nunca he estado por ahí. Tendré que anotarlo!!

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    Respuestas
    1. Pues haces bien en anotar la Serranía de Cuenca, y Uña en particular. Y si te guste caminar, este sendero es espectacular.

      Besotes

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