Desde hace unos años pertenecemos a Madrid Travel Bloggers . Asociación de Blogueros de viajes de la Comunidad de Madrid, y entre otras actividades, la Comisión de Eventos, se encarga de organizar interesantes encuentros de distinto tipo, y uno de ellos ha sido el pasado sábado 6 de junio al Museo Lázaro Galdiano, un museo muy desconocido para muchos residentes y visitantes de la ciudad de Madrid, y que encierra una grandísima colección pública de origen privado, que se muestra en el edificio de estilo neorrenacentista que comenzó a construirse en los inicios de 1904, terminándose en agosto de 1908, pero no se inauguró hasta el 27 de mayo de 1909, y que llamarón Palacio de Parque Florido, en honor a su esposa que fue residencia junto con su esposa Paula Florido y Toledo.
Esta revista contó con la colaboración de escritores españoles de la Generación del 98 como Emilia Pardo Bazán, Miguel de Unamuno, Echegaray, Clarín, Palacio Valdés, Zorrilla, Pérez Galdós o Menéndez y Pelayo, políticos y pensadores como Giner de los Ríos, Rafael Altamira y Crevea, Silvela, Castelar, Cánovas y Pi y Margall. Teniendo amistad con Rubén Darío y Cánovas del Castillo.
A la edad de 41 años (1903), contrajo matrimonio en la embajada española de Roma, con Paula Florido y Toledo de 47 años, que había nacido en 1856 en San Andrés de Giles (Argentina), que había enviudado anteriormente en tres ocasiones, y había tenido siete hijos, de los que en ese momento solo vivían tres.
Los dos sentían pasión por el coleccionismo, el arte, y dada su situación de elevado nivel económico, llevaban una vida con relaciones sociales de las que se publicaban en las revistas del momento. Pero, lamentablemente fallecieron dos de sus tres hijos, en 1919 decidieron abandonar su gran actividad social, que hasta la fecha habían tenido.
Paula Florido, falleció a la edad de 76 años en Madrid el año 1932, dejando en herencia su fortuna al único hijo vivo, llamado Juan Francisco de Ibarra y su nieto, pero, tanto el Palacio de Parque Florido, así como todo su contenido, se lo dejó a su esposo José Lázaro, que continuó ampliando sus colecciones.
El Golpe de Estado el 17 de julio de 1936, e inicio de la Guerra Civil, le pilló en París, lo que posiblemente le salvó la vida, no volviendo a España, y residiendo en París y Nueva York.
Una vez terminada la Guerra Civil el 1 de abril de 1939, decidió volver a vivir a Madrid, reclamando al Gobierno Franquista su patrimonio, (Decreto de 22 de abril de 1938 y Orden de 13 de enero de 1940), y tuvo la gran suerte o contactos muy importantes, y le fue devuelto casi en su totalidad, excepto una parte de su biblioteca, que pasó a la Biblioteca Nacional, así como un grupo de documentos que quedaron en el Archivo Histórico Nacional.
Dada su situación de viudo, sin hijos y temiendo la dispersión y desaparición de sus colecciones, llevo a cabo una acción filantrópica para que quedara perpetuara su memoria y la de su esposa, legando su patrimonio al Estado español, y el día 26 de diciembre de 1947, se publicó en el Boletín Oficial del Estado la aceptación de la herencia de José Lázaro, y el 18 de julio de 1948 la Fundación Lázaro Galdiano.
Falleció en Madrid, a la edad de 85 años el 1 de diciembre de 1947, este financiero, empresario, abogado, intelectual, editor, coleccionista de arte, objetos suntuarios y bibliófilo español... del que nunca se supo su fortuna, hasta que falleció, y se conoció que era la mayor fortuna de España, y una de las cinco más grandes de Europa. Había sido el mayor accionista por encima de Antonio Basagoiti Arteta, que fue quien constituyó el Banco Hispano Americano, siendo presidente del banco desde 1901 hasta 1933. Pero, es que José Lázaro tenía participaciones de los cines de París, acciones de Nestlé, dinero en la Banca Morgan, así como en bancos suizos, ingleses y americanos.
HISTORIA DEL PALACIO DE PARQUE FLORIDO
Un año después de su boda, en 1904 decidieron construir su Palacio de Parque Florido, realizado el proyecto el arquitecto José Urioste Velada, pero, el propio José Lázaro solicito algunas modificaciones del proyecto, y fueron los arquitectos Joaquín Kramer y Francisco Borrás, los que continuaron las obras hasta terminarlas en 1908.
A este palacio no le falta detalle de lujo, suntuosidad y acabado hasta el último detalle, para disfrute de sus propietarios, así como los invitados e invitadas de esa vida pública que llevaban, con fiestas, reuniones de intelectuales y aristocracia europea de principios del siglo XX, que se daban en este Salón de Baile, situado en la planta noble, con balconada de distribución superior y lucernario para luz natural, que elimina la decoración renacentista ideada por Francisco de Borrás,
A todas las personas que visitaban este palacio, en las distintas reuniones y fiestas de la alta sociedad, le llamaba la atención el disponer de luz eléctrica, así como de un ascensor, que posiblemente fue el primero en instalarse en Madrid, y que con actualizaciones, continúa funcionando en la actualidad, con esa caja de madera y asientos en su interior.
También, sobresalían (y sobresalen) los techos pintados, entre 1906 y 1908, por Lucas Villamil. Siendo las escenas representadas en las pinturas están adaptadas a la función de cada sala e incluyen alegorías y motivos mitológicos diseñados a medida.
No empleando la técnica del fresco sobe el yeso o mortero, sino, la técnica de "marouflage", que consiste en pintar al óleo grandes lienzos en su taller para después adherirlos directamente a los techos de cada habitación. En la siguiente fotografía se puede ver una porción de techo de ambiente goyesco, donde aparece Francisco de Goya pintando un lienzo en la esquina derecha.
Durante la Guerra Civil, el Palacio de Parque Florido, fue incautado por el Gobierno de la República, convirtiéndolo en Residencia de Artista Jubilados, siendo confiscado por la Asociación General de Artistas de España de la UGT. Pero, sus bienes fueron protegidos y trasladados por el Gobierno Republicano a Valencia. Y como la Aviación Rebelde, tenía órdenes de no bombardear el Barrio de Salamanca, el palacio no sufrió ningún desperfecto.
VISITANDO PARTE DE LAS COLECCIONES DEL MUSEO
Comenzamos la visita guiada a las 12:30 h, entrando por la calle Serrano a la zona inferior del edificio, que fue la zona de servicios, y durante 90 minutos, ya que, teníamos reservado el restaurante, por lo que aunque la guía fue estupenda, tuvimos que ir un tanto rápido, pero, nos expuso con todo detalle cada una de las salas, así como las obras más importante, comenzando por presentarnos al dueño y señor de esta palacio y su colección.
Este jarrón fue hallado a inicios del siglo XX, pero se desconoce su procedencia. Aunque se especialistas opinan que procede de talleres peninsulares, de la Cultura Tertésica.
Además, esta colección encierra obras maestras tan importantes como: El Aquelarre de Francisco de Goya, que fue un encargo de los Duques de Osuna, para su Palacio del El Capricho, de los que os hemos hablado en distintas ocasiones: Paseo por la Quinta de El Capricho. Un parque histórico que es denominado el "Versalles de Madrid" y que es la cuarta y última de las quintas del Este de Madrid
De los Duques de Osuna, paso esta obra a Duque de Tovar, y fue adquirido en 1928 por José Lázaro Galdiano. Esta obra se basa en el Auto de Logroño, realizado por la Inquisición entre los días 6 y 8 de noviembre de 1610, en un acto público junto al Portalón de Logroño, en el que se condenó a los que ellos denominaron brujos y brujas de Ziugarramurdi, en el precioso Valle del Baztán (Navarra).
En este mismo museo podemos ver las obras de Goya de El Conjuro, así como también otro óleo sobre lienzo, realizado en 1768 con el nombre de La Era y el Verano, que también como los anteriores perteneció a los Duque de Osuna, siendo el primer esbozo para el cartón (conservado en el Museo del Prado), y que sirvió para realizar en la Real Fábrica de Tapices, de la que ya os hablamos en la Visita guiada a la Fundación Real Fabrica de Tapices de Madrid, un lugar lleno de historia y arte que ni nos imaginábamos. Este tapiz, decoró la Sala de Conversación de los Príncipes de Asturias (Carlos IV y María Luisa de Parma) en el Palacio del Pardo, y desde el año 2010, tras su limpieza y restauración, se encuentra expuesto en el Salón Goya del Palacio de Buenavista - Cuartel General del Ejercito.
Tras esta interesante visita cultural e histórica, todo el grupo, nos fuimos a disfrutar de una comida de integración, valorando la Normalización Social de celiacos y sensibles al gluten, eligiendo un establecimiento cercano donde todo es sin gluten, algo, que valoramos mucho, ya que no siempre en los eventos se tiene en cuenta la problemática celiaca, y el aislamiento social. ¡Mil gracias compañeros y compañeras de MadridTB y también a Heymondo y Civitatis!
Esta visita al museo lo podréis encontrar junto con las crónicas viajeras de cada lugar, así como de otros lugares (según vamos actualizando), en: Carta Turística: Viajes, escapadas, senderismo, actividades, experiencias, naturaleza, lugares, rincones, ciudades, pueblos… Publicadas en blog.



















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