viernes, 21 de noviembre de 2014

Hostal – Restaurante el Bayo. Comer menú del día sin gluten a las puertas de la Serranía de Cuenca.

A principios del mes de octubre, hemos pasado unos días disfrutando junto con amigos de lo que llamamos: "Campamentos Base de Otoño", y que comenzamos a celebrar en el año 1998. Como ya os contamos, en la entrada: Caminar por el PR-33 Cu hasta la Piedra Yunque tras realizar senderismo por este camino, fuimos a comer a este restaurante, que ya conocíamos de otro año. Ya que en esta ocasión, y por tercer años consecutivo, hemos vuelto a la población de Villalba de la Sierra (Cuenca), que es una de las “Puertas de la Serranía de Cuenca”, y donde se encuentra la Central Hidroeléctrica de El Salto – próximamente publicaremos una entrada - y en sus proximidades el mirador conocido con el nombre de “Ventano del Diablo”, y lugares por donde caminar y disfrutar de la naturaleza, la historia y la gastronomía.

Vista de Villalba de la Sierra (Cuenca)


Y tres años después de nuestra primera visita, hemos vuelto a comer en el Hostal - Restaurante El Bayo. Siendo muy satisfactorio el comprobar que se han comprometido con la atención a clientes con intolerancia al gluten, así como a otras intolerancias y alergias alimentarias. El edificio, se ve nada más llegar desde Cuenca por la carretera de Cuenca – Tragacete en el Km. 21, ya que su fachada casi nos sale al paso.





Nos resultó muy agradable, al reservar la mesa, que la propietaria se acordaba de nosotros, y de la conversación que mantuvimos en su momento con su hija Ana, sobre cómo atender con seguridad a un cliente celíaco; el elaborar “tocino de cielo con harina de maíz” para así disfrutar todos de su textura y sabor. Pero también de lo que los celíacos podemos comer, y se lo tomaron muy en serio. Y también la visita en la celebración de una comunión de la Presidenta de la Asociación de Celíacos de Cuenca, que amplió nuestra información y orientó a los propietarios aún más sobre este tema. Pero, sin la predisposición de estos hosteleros a atender sus clientes, no se hubiera conseguido nada. Y es muy de agradecer esta actitud así como que el precio del pan – si tienen pan sin gluten – y el resto de los productos aptos para celíacos no los repercuten en el precio de 12 € del Menú del Día y sin gluten. 


El local es sencillo y austero, con paredes de friso de madera, pero lo importante es su comida y atención. Y es recomendable reservar con tiempo, ya que es un restaurante muy valorado en la zona, y el año pasado ya nos quedamos sin poder degustar sus elaboraciones. Este año,  reservamos la tarde del jueves, casi nos quedamos sin sitio para el sábado (cierran los domingos). Eso sí, al reservar indicar el número de celíacos, ya que el pan lo traen desde Cuenca.

El pasado sábado 1 de noviembre, fue muy distinta la comida, ya que no hubo que preguntar tanto, aunque algo sí, ya que el camarero tenía alguna duda, por lo que pasaba a preguntar a los que cocinan, y saben cómo hacerlo muy bien. Y casi por unanimidad, todos los amigos reunidos alrededor de la mesa, elegimos entre los distintos platos casi lo mismo:

Judías pintas con chorizo 


Guisantes con jamón serrano


Trucha a la plancha con patatas y pan sin gluten


Arroz con leche y canela al gusto.



En la misma sala del restaurante, existe un expositor con embutidos sin gluten y sin lactosa, que se pueden adquirir. Y es que en esta población está la empresa: “Cárnicas Aracéli” con gran variedad de Embutidos de Caza y Cerdo sin gluten y sin lactosa, algo que también es de agradecer.


Villalba de la Sierra, se encuentra en la mancomunidad de El Campichuelo, en la última zona de terreno llano y cultivable, antes de comenzar la subida a la Serranía de Cuenca, con sus bosques, hoces, laguna, callejones, piedras con formas impresionantes, así como su naturaleza. Y fuimos a comer después de haber practicado senderismo subiendo hasta la conocida como "Piedra Yunque", de la que ya os hemos contado el camino que realizamos: Caminar por el PR-33 CU hasta la Piedra Yunque...


Tras esta estupenda comida, y aunque nos hubiera gustado haber podido degustar “tocino de cielo” apto para celíacos, pero ese día no tenían. Así, que por ese motivo, y muchos más habrá que volver a Villalba de la Sierra y a caminar por la Serranía de Cuenca. Pero por la tarde, después de descansar un poco, fuimos hasta la ciudad de Cuenca, aprovechando la tarde, la "hora azul" que nos permitió hacer esta fotográfia a la catedral, caminar por la noche y disfrutar de esta ciudad tan bonita.



#escribimoslovivido

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