viernes, 5 de abril de 2013

CAMINANDO POR LA FONT ROJA HASTA EL MENEJADOR, Y ENCUENTRO CON LOS ORÍGENES DE LOS HELADOS ALICANTINOS.


Desde hace más de 35 años, nos gusta refugiarnos de vez en cuando en tierras alicantinas, caminar y bañarnos en sus playas, muchas de ellas vigiladas por montañas como el Puig Campana, la Sierra de Aitana... También, ver sus amaneceres sobre el Mediterráneo y atardeceres tras sus montañas. Pero, como dicen nuestros amigos de Guía Repsol: “Aún te queda mucho que conocer del lugar que ya conoces” y por eso, hemos ido a caminar por uno de esos lugares que aún no conocíamos: el Parque Natural de la Font Roja, entre las localidades de Ibi y Alcoi/Alcoy, Y para caminar un poco, haciendo algo de senderismo.

Panorámica de la Font Roja desde El Manejador
Sí, parece mentira, que cuando hace muchos años, practicábamos escalada, y nos gustaba ir algunos inviernos a tierras alicantinas, escalábamos el Peñón de Ifach, en Calpe; acompañábamos a algunos amigos a escalar en. Pico Puig Campana, en Finestrat. Pero también nos gustaba (y nos gusta) disfrutar de la gastronomía, con los chocolates de la Villa Joyosa/La Vila Joiosa, así como de los turrones y helados de Jijona, pero no habíamos visitado esta zona cercana a la población de Alcoy, máxime, cuando uno de nosotros estuvo a punto de trabajar en una empresa de I+D cuando comenzaban los juegos de “marcianitos” en la población de Ibi.


Montañas alicantinas desde la playa
Por eso, en esta Semana Santa, nos propusimos caminar por los senderos del P. N. de la Font Roja, que fue declarado como tal hace más de 25 años. Así, que tomamos nuestro vehículo, y salimos de Alicante a 0 metros de altura.

Tras recorrer unos 70 km, llegamos al Centro de Visitantes de la Font Roja situado a una altura de 1.050 m, y siendo un estupendo mirador sobre el valle. Pero también, el pasado 30 de marzo, aún siendo un día de fuerte viento, junto al Mediterráneo a las 9:30 estábamos a 18 ºC, y en poco tiempo habíamos subido con el coche 1.050 m y descendido a 12 ºC.

Además, este parque, tiene mucho que ver con la historia de la gastronomía, ya que sus pobladores aprovecharon los recursos naturales, y así producían carbón vegetal, que se van descubriendo al realizar el itinerario elegido.

Entre las distintas sendas perfectamente señalizadas que se pueden realizar dentro del parque, existen dos principales: “del Menejador” y “Barranco del Infierno”. Y nosotros elegimos realizar la primera, con una longitud de 6 km, y un desnivel acumulado de 306 m.


Tras visitar el Centro de Visitantes, y conocer un poco más sobre este Parque Natural, nos calzamos la botas de montaña, y comenzamos nuestro caminar por el Itinerario del Menejador, que trascurre por la cara norte de la sierra, y que en ese día de fuerte vientos de Levante, nos protegía de estar expuestos al viento. Subimos unas escaleras, y caminamos junto a las ruinas de edificaciones cercanas al antiguo Santuario. 


Tomamos el camino, y pasamos una zona de merendero llamada “Glorieta dels Paellers”, un nombre que nos acerca a esas excelentes paellas que preparan por toda la Comunidad Valenciana. Encontramos los dos “monolitos de información” de los itinerarios, y seguimos las marcas rojas de nuestro itinerario, comenzando a ascender por una amplia pista forestal.


Al poco de pasar la “Glorieta dels Paellers”, a nuestra izquierda, encontramos la denominada “Cova Gelada” (Cueva Halada), donde apreciamos el tipo de piedra caliza de la zona, así como la frescura de la misma (7 ºC)


Continuamos nuestro caminar por la pista forestal, y llegamos al “Pla de la Mina”, encontrando una reproducción de una típica carbonera de carbón vegetal, y la indicación de dos miradores. 


Uno a nuestra derecha, de fácil acceso y con una bonita vista sobre el valle. Y otro a la izquierda, que nos indican con el símbolo de una cámara, y que os recomendamos no coger, a no ser que queráis ascender por una senda con bastante pendiente, con escalones, estrecha e integrada totalmente en el bosque. Nosotros, lo hicimos con el fin de llegar al mirador, pero cuando llevábamos andados bastantes metros, nos encontramos con unos jóvenes que descendían, sin haber llegado al mirador. Eso sí, si vuestra forma física aguanta el ascender este empinado camino, la recompensa estará en un bonito mirador a unos 500 m del inicio, y continuando otros 400 m más llegar a la Cima del Menejador, y así en menos de 1 km, haber llegado a la cima. Pero, os recomendamos ascender por la pista forestal, e ir contemplando el paisaje, la vegetación y recordando la historia de este lugar, y luego bajar, si vuestras rodillas os lo permiten por este sendero, y retomamos la pista forestal que va ascendiendo poco a poco.


Otra vez en la pista forestal, continuamos nuestro caminar ascendente, y llegamos al “Pla dels Galers”, pasando por este bosque mixto mediterráneo de Quejigo, freno, arce, tejo… y las aliagas que en estos días florecía de un amarillo resplandeciente.


Dejamos atrás el “Pla dels Galers”, y tras caminar 900 m, llegamos al “Mirador de Pilatos” , y asomarnos para contemplar la Sierra de Mariola y valle del río Polop a nuestro píes, apreciando esas grandes construcciones de las masías.


Paso a paso, en continuo ascenso, llegamos a las ruinas del “Mas de Tetuán”, una de explotación agro-forestal de  finales del XIX, donde nos encontramos con un grupo que venía caminando desde la población de Ibi.


Tras la tristeza que en parte nos embarga, el ver estos lugares de vida, ahora en ruinas, y que en otros tiempos fue el sueño de alguna familia, y que desde este lugar disfrutaban con unas magníficas vistas de los valles, y a donde llegarían desde Alcoy con caballerías o carros, para transportar sus productos y las viandas que necesitaran, vemos el cartel que nos indica el cruce de caminos.


Continuamos ganando altura, y cambiamos la dirección hacia la cima del Menejador, pero antes llegaríamos tras caminar 800 m a la “Cova Coloma”, uno de los pozos de nieve existentes en la zona.


Estas profundas cavas o pozos de gran profundidad, se construyeron con mampostería, y se  cubrían con techumbre, con el fin de albergar la nieve y mantenerla y así, entre los siglos XVII e inicios del XX, sirvieron para suministro a los municipios cercanos de nieve compactada, y este comercio de la nieve, fue el inicio de la industria heladera en poblaciones cercanas como Jijona.


Sí, los habitantes de Jijona/Xixona, conocidos por la elaboración de exquisitos y tradicionales turrones, diversificaron su industria con la heladería, y así con ambos productos diversificaban y cubrían unas necesidades gastronómicas para todo el año. Helados para la primavera-verano, y turrones para otoño-invierno.

Esta “Cova Coloma” se encuentra junto al camino, en la zona cumbrera, y protegida del sol del este, por una pared de roca de los vientos del este, ya que al poco, pasamos a la vertiente de solana, con un cambio radical de vegetación, con tomillo, enebros y otras plantas de pequeño porte. También desde este punto, llegamos a ver el mar Mediterráneo, y a nuestros píes la población de IBI, y también podemos ver las otras tres covas de la zona: Noguera, Simarro y Caño. En la zona superior del camino, se encuentra la Cova o Pozo Coloma (Vista desde el Menejador).


Ya vemos frente a nosotros la cima del “Menejador”, que es uno de los puntos más altos de la provincia de Alicante, y donde dicen que en días claros se puede llegar a ver la Isla de Tabarca, pero que el día de nuestra excursión, lo único que hacía en la cima era un fuertísimo viento, y eso hacía que no existiera un día tan claro.


Tras disfrutar de las vistas desde la cima, decidimos no volver sobre nuestras huellas, y bajar por ese camino de escaleras que por error tomamos para ver el mirador, y así castigando nuestras rodillas (con nuestra edad ya estamos “crujientes”), bajamos rápidamente hacia el “Pla de la Mina” y desde allí al aparcamiento junto al Centro de Visitantes, pero paramos en el mirador, al que al principio intentamos llegar ascendiendo esta senda bonita e intrincada.

La verdad, es que ha sido un sendero bonito, que nos ha acercado el bosque mixto mediterráneo, a la historia agrícola, forestal y también a la gastronómica de los inicios de los helados alicantinos.

Con toda seguridad, volveremos en otra ocasión, para realizar el Itinerario del “Barranc d l’Infern” y o bien comernos algunos buenos platos sin gluten que llevemos en la “Glorieta dels Paellers”  o mejor aún y hablando de gastronomía, encontrar algún establecimiento en algún municipio cercano donde poder disfrutar de: “Bajoques farcides”, “Olleta de músic”, “Pericana”, “Borreta” o “Giraboix” y terminar tomando un “Café-licor”, pero sin gluten. Mientras tanto, tras la caminata y casi merendando pronto, nos fuimos al “refugio junto al Mar”, para disfrutar de un estupendo Potaje de garbanzos, judías blancas y grelos” que habíamos cocinado el día anterior, y cuya receta publicaremos próximamente, y armonizarlo con un estupendo vino tinto Atteler de Bodegas Ruíz Torres - D.O Ribera del Guadiana  y terminar con riquísimo Moscatel Valdelares D. O. Navarra que nos gustan mucho, ya que después no teníamos que coger el coche, y solo caminar por las cercanías del Cabo de las Huertas.


¡Volveremos a caminar por la tierras de Alicante!

 #escribimoslovivido

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