lunes, 29 de junio de 2015

Pan de molde de fondo de armario. O mezcla de harinas sin gluten a lo loco.

Seguro que os habrá llamado la atención el nombre de este pan, pero es que realmente fue así como lo hicimos. No es que lo metiéramos en el fondo del armario de la cocina, sino que un día, a última hora nos dimos cuenta que no teníamos pan para desayunar, y al ir a coger la harina que normalmente empleábamos… pues eso, que solo nos quedaban 100 gramos.


Así que abrimos el armario donde tenemos guardadas las harina, y…  sin mirar ninguna receta, cantidades propuestas, porcentajes, pesos… realizar una mezcla de harinas más o menos a lo loco con las  que teníamos en el armario. Eso sí, empleando como base la receta que siempre hacemos en casa, y que tardeamos aproximadamente una hora. Y el resultado fue muy gratificante, aunque es necesario mejorar algunas cosas. Eso sí, lo hemos querido publicar para animaros a todos vosotros que no os animáis a hacer pan, para que veáis que es sencillo, y que sale bien.




Con esta mezcla de harinas, conseguimos un pan que leva maravillosamente, que tiene una textura suave, el flexible, ligero, se tuesta estupendamente y crujiente… en resumen un estupendo pan de molde.

INGREDIENTES:

Agua mineral con gas, 500 ml
Vinagre de manzana, 1 cucharada.
Aceite de Oliva Virgen Extra variedad Picual, 2 cucharadas.
Azúcar moreno, 2 cucharaditas.
Levadura fresca, 24 g.
Harina Beiker, 180 g.
Harina Mix B – Pan de Schar, 100 g.
Harina de fécula de patata, 100 g.
Harina Brot Mix de Schar, 50 g.
Harina de arroz, 50 g.
Harina de trigo sarraceno, 20 g.
Semillas de lino (rota la cascara), 30 g
Pysillium, 5 g
Sal


ELABORACION:

En un bol mezclamos todas las harinas que vamos a emplear, junto con el pysillium, y aproximadamente 20 gramos de semillas de lino machacadas.


Aunque nosotros lo hacemos en la Thermomix, se puede hacer con cualquier amasadora, o a mezclando con una “lengua de gato” en un bol grande. Con las manos es complicado, ya que la resulta una masa muy pegajosa.

Echamos en el vaso de la Thermomix, el agua mineral con gas, el Aceite de Oliva Virgen Extra variedad Picual, el azúcar moreno y el vinagre de manzana. Programamos a una temperatura de 37ºC, durante un tiempo de 2 minutos y velocidad 2. Si lo hacemos en un bol, lo único que tenemos que tener en cuenta es que el agua esté tibia.

Posteriormente, añadimos la levadura troceada y programamos 20 sg, con una temperatura de 37ºC y una velocidad 3.

Transcurrido este tiempo en que la levadura se ha disuelto con el resto de los ingredientes, añadimos los 500 g de la mezcla de harinas sin gluten y una pizca de sal. Programamos 5 minutos, “vaso cerrado”, “velocidad espiga”.


Si es verano, no hace falta, pero si la cocina está fría, y nuestro horno puede obtener una temperatura de 37 ªC, lo precalentamos en función “arriba y abajo”, y si no es así lo ponemos a una temperatura de 50ºC, y cuando haya alcanzado esta temperatura, lo apagamos, y abrimos la puerta para que baje la temperatura hasta los 37 ºC. Introducimos un recipiente de chapa, o barro refractario con agua en la parte baja del horno para producir humedad, o si tenemos piedras volcánicas, aún mejor.


Ponemos la masa obtenida en un molde, y extendemos la superficie aportando un poco de agua tibia para humedecerla bien, así como el resto de semillas de lino que nos quedan. Lo introducimos en el horno a una temperatura entre 30ª - 37ªC, con el fin de que la masa doble su volumen en aproximadamente 30 minutos.


Transcurrido este tiempo, vemos como la masa ha levado muy bien.


Ahora, ponernos el horno a una temperatura de 190ºC y horneamos el pan durante un tiempo de 30 minutos en función “arriba y abajo”. Y este es el resultado.


Dejamos enfriar un poco, y desmoldamos. Si vemos que las paredes del pan están un poco húmedas, lo introducimos en el horno, que con el calor residual del horno hará que se seque un poco, y tuesten las paredes del pan. 

Volvemos a dejar enfriar, y cortamos rebanadas al grosor deseado.


Os aseguramos, que quedamos muy satisfechos del resultado, y aunque intentaremos mejorarlo con el fin de que no suba tanto, la textura de la miga, el sabor, la flexibilidad… 

Eso sí, si lo tostamos con un poco de AOVE, queda espectacular.


Y tomarlo con un buen Aceite de Oliva Virgen Extra, es una estupenda forma de comenzar el día con un desayuno saludable y sin gluten.

Como siempre, esta receta pasará a formar parte de nuestra Carta de Panes Sin Gluten.

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