lunes, 29 de octubre de 2007

CAMINAR MIRANDO AL SUELO. RECOLECTANDO NISCALOS


El pasado sábado, cuando el sol comenzaba a salir, estábamos ya en el bosque, entre pinos. Al llegar el paisaje estaba helado, las gramíneas lucían su traje blanco y la gran cantidad de plantas rastreras, con sus hojas de color verde intenso, ribeteadas con un blanco hielo, el suelo crujía a nuestro paso. Luego el día fue esplendido, soleado, con un aire fresco, limpio, que hacía aún más agradable nuestro caminar.


Cogimos nuestra cesta de bello castaño, que nos fue regalada por nuestro amigo Juan Manuel y realizada por manos artesanas de las poblaciones del Valle del Ambroz (Cáceres) y junto con nuestros amigos Martín y Sergio, comenzamos nuestro caminar mirando al suelo, para así poder intuir, encontrar, descubrir y recolectar, esos exquisitos regalos que el suelo del pinar nos cede en época otoñal… los níscalos y otras setas.


Teníamos nuestras dudas de encontrar muchos ejemplares, ya que ha llovido aún poco por la zona que fuimos, y la tierra aún no estaba húmeda, pero poco a poco fuimos encontrando ejemplares, y cortándolos por el tallo con nuestra navaja, moviéndolos suavemente para que depositen sus esporas en la tierra, e introduciéndolos poco a poco, sin dañarlos en la cesta. Así durante casi cuatro horas, caminando mirando al suelo, ascendiendo, bajando, agachándonos, separando maleza, limpiando suavemente el terreno para conseguir estas joyas del bosque.


Luego en casa, llego la hora de repartir el botín, de limpiar, de lavar, de trocear y de degustar una especie que recogió Martín, y que él llama “Sombrerete”. Una seta blanca y que una vez preparada a la plancha, se convierte en un hongo fino y exquisito. Y como habíamos preparado pasta fresca, lo combinamos consiguiendo una mezcla realmente exquisita.


Con nuestra parte del botín, preparamos un plato sencillo de NÍSCALOS CON PATATAS Y COMINOS, y el resto lo salteamos con un poco de aceite de oliva virgen extra, lo dejamos enfriar y lo introducimos de 500 en 500 gramos en bolsas de congelación y para ultracongelarlos, ya que estos primeros níscalos son los más sabrosos de la temporada que acaba de comenzar, y con ellos algún día realizaremos los platos de NÍSCALOS AL ESTILO DE NUESTRA CASA, o si nos apetecen de otra manera, podremos realizar el plato que aprendimos en tierras cacereñas… NÍSCALOS AL ESTILO DE GUADALUPE.




Si os gusta la recolección de setas, el sabor de las mismas, o simplemente el caminar por los bosques en esta época de tonos ocres, anaranjados, amarillos y esa luz que al atardecer se hace especial. Os deseamos una buena temporada otoñal. Nosotros intentaremos recolectar otro día algunas setas más, pero como siempre con mucha precaución y conocimiento de lo que se coge, así como de no deteriorar el entorno que nos acoge.

 #escribimoslovivido

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