miércoles, 9 de diciembre de 2015

Dulce de batata y membrillo, al vino moscatel. #singluten #sinlactosa

Desde hace años, con la llegada del otoño, nuestra casa huele a membrillo, a dulce de membrillo, y es que hacemos la receta que ya publicamos en: Otoño… tiempo de membrillos.  Así como: Crema de membrillo con jarabe de arándanos. Este año, también hemos aromatizado la casa con ese olor, y nos hemos preparado buenas rebanadas de pan sin gluten con ese membrillo. En esta ocasión hemos tenido frutos de Palencia, Guadalajara y Granada, cada uno de distintos tamaños y hasta sabor.



Y el otro día, unos amigos, nos trajeron unas batatas impresionantes,  y membrillos de tierras de Granada. Y hemos hecho alguna receta con la batata que nos ha gustado, y que ya publicaremos. Pero, se nos ocurrió, experimentar, y mezclar los sabores y texturas de la batata y el membrillo, y como líquido de aporte, que mejor que un vino moscatel, y este es el resultado obtenido.




INGREDIENTES:

Batata lavada y pelada, 280 g
Membrillo sin pelar y sin pepitas, 320 g
Limón bien pelado y sin pepitas, 1 ud. (aprox. 90 g)
Azúcar, 300 g
Agar-Agar, 5 g
Vino moscatel, 100 ml.



ELABORACION:

Nosotros nos hemos aprovechado de la Thermomix, pero se puede hacer por el método tradicional de elaboración de dulce de membrillo.

Pelamos las batatas, y lavamos. Troceamos y pesamos hasta alcanzar los 280 g en el vaso de la Thermomix.

Por otra parte, y valiéndonos de un cepillo, despojamos a los membrillos de esa pelusilla que les caracteriza y que varía según el tipo de membrillo. Los lavamos bien y los secamos, quedando con buen lustre.

Sin pelar, troceamos los frutos, eliminando la zona central que está más dura y las pepitas.

Ponemos la báscula de la Thermomix, y vamos añadiendo los trozos hasta alcanzar los 320 g. 

Tras haber echado ya en el vaso de la Thermomix la batata y el membrillo troceado, añadimos 300 g de azúcar (mitad de peso de la fruta y tubérculo utilizados). 

Lavamos el limón, lo pelamos eliminando toda la zona blanca y las pepitas, separamos los gajos, añadimos al vaso de la Thermomix.

Y para terminar con los ingredientes, incorporamos los 100 mililitros de vino moscatel, y el agar-agar.

Tapamos el vaso, programamos 30 segundos a velocidad 6. Posteriormente retiramos la tapa y bajamos con la espátula todo lo que haya quedado en las paredes y programamos 30 minutos, temperatura 100 ºC y velocidad 5.

La crema que se nos ha formado, la echamos en los recipientes elegidos, que pueden ser de distintas formas y preferiblemente de cristal, dada la elevada temperatura de la mezcla y lo dejamos enfriar en un lugar fresco.




Si deseamos hacerlo por el método tradicional, realizaremos los mismos pasos, pero echando todo en una olla abierta. Este método de elaboración, conlleva además de estar todo el tiempo moviendo la mezcla para evitar que se queme, que al ser una olla abierta, la evaporación haga que la textura sea más compacta.



CONSERVACIÓN:

La crema obtenida, la echamos en los recipientes elegidos (“tuper” o botes de cristal hervidos para conservarlo como hacemos con las mermeladas). Dada la elevada temperatura de la crema es preferible siempre emplear recipientes de cristal.



Lo dejamos enfriar en lugar fresco, y si no lo hemos preparado como conserva, una vez frío lo conservamos en el frigorífico...

Una vez frío, lo podemos laminar, o cortar con las formas que deseemos. En nuestro caso, lo hemos hecho con forma de corazón, una buena forma de acompañar nuestra tostada de Pan de molde esponjoso, crujiente y alveolado sin gluten, sin lactosa



Como siempre  pasará a formar parte de nuestra Carta de Postres Sin Gluten.

#escribimoslovivido

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