lunes, 22 de noviembre de 2010

CAMINANDO SIN GLUTEN POR MONTEJO DE LA VEGA DE LA SERREZUELA Y VIVIENDA RURAL LA HUERTA.

Como ya os adelantábamos en nuestro post: “Caminando sin gluten por tierras de la Ribera del Duero, enoturismo y turismo rural y gastronómico”, la vivienda rural en la que nos hemos alojado los días 30 y 31 de octubre y 1 de noviembre de 2010, se encontraba en municipio de nombre tan largo como clarificante de: Montejo de la Vega de la Serrezuela, justo al el inicio (o final) de la senda que atraviesa el Parque Natural de la Hoces del Rio Riaza.

La entrada hasta el pueblo viniendo desde la población de Fuendelcésped, la realizamos por un bello puente que atraviesa las aguas del río Riaza.


Puente de acceso a Montejo de la Vega de la Serrezuela

Tras pasar este puente sobre la ribera del Riaza, decorada con altos y esbeltos chopos amarillentos en estos días otoñales.



Chopera junto al río Riaza

Vemos unas bonitas y cuidadas huertas, protegidas por los chopos, y regadas por el canal que lleva aguas al molino, y rápidamente nos llama la atención el salto del desagüe del depósito del antiguo molino.



















Este molino, que ha sido bellamente rehabilitado con mucho gusto, utilizando los muros de mampostería de piedra caliza, y llamativas ventanas con carpintería de madera pintada de azul. Tiene, con un gran depósito de entrada, donde según nos cuenta nuestro amigo José Luis, se bañaba la juventud del pueblo, y una salida en meandro para retornar las aguas prestadas al río Riaza.

Molino de Montejo de la Vega de la Serrezuela

Rodeamos el molino, y nos desplazamos por la calle de La Cruz, para llegar a la casa rural “La Huerta”; una bonita casa de nueva construcción, que no distorsiona para nada con el entorno, y donde su propietaria Lali ha conseguido crear un ambiente muy agradable, que se respira desde el momento en que atravesamos el porche.

Vivienda rural “La Huerta”

Todas las estancias comunes se encuentran decoradas con aparejos de labranza y tijeras de para el esquilado de las ovejas. En esta vivienda, nos hemos encontrado estupendamente, pudiendo disfrutar de paz y tranquilidad sentados en el bonito salón, admirando el fuego de la chimenea, mientras charlábamos de distintos temas.

Salón de la vivienda rural

También de buenas cenas, donde tanto Lali como su esposo Fernando, se preocuparon de podernos ofrecernos una buena alimentación sin gluten a buen precio, variando el plato que fuera necesario para que no hubiera ningún problema (Huevos fritos, morcilla de burgos, judías verdes, puré de patatas, tortilla española, pimientos asados…) todo regado con buen vino de la Bodega Coop. Nuestra Señora de la Nava (Fuentelcésped – Ribera del Duero). Y también desayunando, aunque en este caso, apto para celíacos solo se podía tomar café con leche, frutas, yogures o infusiones, ya que no disponían de bollería sin gluten, y como lo sabíamos llevamos con antelación, nosotros llevamos un Plum cake de frutos del bosque.

Las habitaciones que ocupamos fueron las de la segunda planta que se encuentran abuhardilladas, con baño completo y con unas ventanas que nos dejan disfrutar del paisaje. Pero como todo no podía ser perfecto, todos extrañamos los colchones y los más altos la longitud de la cama.

Habitación abuhardillada

Lo cierto, es que ha sido estupendo poder disfrutar de la estancia en esta casa rural, donde como hemos dicho nos trataron a las mil maravillas, con naturalidad, familiaridad y buen servicio. Ahora solo faltaba, conocer algo más sobre la intolerancia al gluten, y cuando avisará un celíaco, poder tener productos para el desayuno sin gluten.

Parte posterior de la vivienda rural "La Huerta"

Gracias por todo lo bien que nos habéis hecho sentirnos a todo el grupo, y una amenaza… ¡volveremos!

Próximo post de esta escapada: CAMINANDO SIN GLUTEN JUNTO AL NACEDERO DE UN RIO Y UN PUEBLO CON NOMBRE PROPIO: PEDRO (SORIA).

Post publicados de esta escapada:

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