jueves, 1 de diciembre de 2016

Ruta en coche a la cima de El Yelmo, nacimiento del Segura y Hornos. Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas (Jaén).

El día siguiente a realizar Senderismo por las Acebeas: Ascensión al Pico de las Acebeas (1.639 m) y Pico de Navalperal (1.618 m), decidimos realizar una ruta circular en coche desde Segura del Sierra: Pico El Yelmo (1.809 m) – Pontones – Nacimiento del Río Segura – Hornos. Con un cálculo de unos 80 km por carreteras de montañas y valle.

SEGURA DE LA SIERRA DESDE EL YELMO
Segura de la Sierra desde la cima de El Yelmo
Así, que como todos los días, lo primero que hicimos fue preparar el desayuno de todo el equipo (evitando siempr la contaminación cruzada), y disfrutar de esos primeros momentos de la mañana en grupo, alrededor de una buena mesa, excelente compañía y conversación.






Salimos de Segura de la Sierra con los tres coches del equipo, tomando carretera JV-7032, y cuando llegamos a la intersección con la JF-7012 a nuestra izquierda (dirección Siles) y la JF-7016  a nuestra derecha (Dirección Río Madera) tomamos esta segunda. Tras recorrer aproximadamente 19 km de carretera de montaña, llegamos a las ruinas de una antigua casa forestal “El Campillo”

En “El Campillo”, existen tres opciones para subir: En coche por el carril asfaltado, caminando por el sendero, andando por el carril asfaltado. Nosotros, dada la hora que era, y lo que pretendíamos hacer durante el día, tomamos la primera opción. Aunque, se podía leer: “Carretera en mal estado”. Y sinceramente, fue un error absoluto, es más, si algún día volvemos, todos y cada uno de los conductores y acompañantes, tenemos claro que no subiríamos en coche a la cima de El Yelmo, y tomaríamos posiblemente la segunda opción: subir caminando por el sendero los aproximadamente 4 km.


Todos los conductores, llevamos mucho años recorriendo carreteras de montaña, más o menos complicadas, estrechas, y en alguna ocasión, nos ha tocado conducir marcha atrás, hasta encontrar un punto donde apartarnos para dejar pasar a otro vehículo. Pero esta carretera es extremadamente estrecha, tiene baches, y sobre todo gravilla durante todo el recorrido, y casi inexistentes los lugares donde poder apartarse (y menos tres vehículo) en caso de encontrar otro de frente. A esto hay que sumar que la existencia de “quitamiendos” es casi simbólica, y algunos de ellos han caído al precipicio, con lo que la carretera se estrecha aún más.



Durante todo el recorrido, fuimos muy preocupados, sin disfrutar del paisaje, pensando en podernos cruzar con otro vehículo. Así, que a escasos 50 metros de la cumbre, de las torres de comunicación, dejamos nuestros coches aparcados, y vimos que solo había subido un coche hasta arriba, y pensamos: que suerte no habernos encontrado con el.


Al bajarnos de los coches, lo primero que miramos fue a la crestería del último tramo por donde discurre la carretera.



Ya en la cima, disfrutamos del paisaje, de la inmensidad de naturaleza que se disfruta desde esa altura, y máxime en un día limpio y claro, con una luz estupenda. Viendo el Embalse de El Tranco, y el municipio de Hornos del Segura, con su castillo donde se encuentra el Cosmolarium.



Recorrimos la cima de extremo a extremo, vimos Segura de la Sierra a vista de pájaro (primera foto del post), y también comprobamos la zona desde donde se lanzan en parapente. Así como la Cima del las Acebeas y el pico de Navalperal, donde habíamo ascendido el día anterior haciendo senderismo.


 Y aunque lamentablemente hubieramos subido en coche, no podía faltar la foto de cima de todo el equipo de este Campamento de Otoños 2016.



Eso sí, quedaba bajar, y esperar que no subieran otros coches, ya que sería un problema Y paramos nuestro coche para fotografiar al de nuestro amigos.


En la bajada tampoco disfrutamos, aunque las vistas son impresionantes. Por suerte, solamente nos cruzamos con un todo terreno en una zona donde se pudo salir del asfalto, apartarse dada su altura y dejarnos pasar. Lo dicho: Nunca, nunca volveremos a subir a El Yelmo en coche.


Tras esto, continuamos conduciendo, pasando Pontones, que estaba lleno de coches y gente, y no paramos hasta llegar al Nacimiento del Río Segura. Un bonito nacimiento, que si a algún Ingeniero de Caminos y Puertos no se le hubiera ocurrido realizar un muro para sustentar la carretera,  entre las rocas y el pozo del nacimiento, hubiera sido un precioso lugar. Pero, esa pared, desluce la belleza de la naturaleza.


En estos días, y como en otros “Campamentos de Otoño”, con el fin de no perder mucho tiempo, iniciamos la mañana desayunando todos juntos, y hablando de lo que pensamos hacer en el día. Luego, normalmente comemos con nuestros bocatas, tarteras, fiambres, embutidos o quesos, con el fin de no perder tiempo, y máxime en estos días que nos pilla siempre el cambio de hora. Y las cenas, siempre en nuestro campamento (Albergue, Hostal, Hotel, Apartamento, Casa Rural…). Pero siempre, como mínimo, reservamos en un restaurante de la zona (siempre sin gluten), para poder disfrutar de la gastronomía de la zona. En esta ocasión, el restaurante elegido fue Madreselva, en el Cortijo La Parrilla, del que ya os contaremos la estupenda experiencia sin gluten en otra entrada del blog. Pero os adelantamos este postre con gluten que degustó nuestro amigo Antonio.

POSTRE CON GLUTEN RESTAURANTE MADRESELVA

Tras el aperitivo tranquilo, y la larga comida, descendimos en dirección a la población de Hornos de Segura, donde pensábamos visitar el Cosmolarium en su castillo. Un lugar que no os podéis perder, y del que ya publicamos: “Encuentro con el Castillo de Hornos de Segura, y su mirada al cielo a través de su Cosmolarium”.Pero llegamos ya de noche y tarde. Así que caminamos por las calles de este bonito pueblo, al que merece llegar de día y asomarse a sus miradores para apreciar la belleza de la zona.Visitamos su iglesia, de la que nos llamó la atención su retablo realizado a base de cuadros. Y desde allí volvimos a nuestro campamento en Alojamientos Rurales en “Los Huertos del Segura”, para descansar y cenar todos juntos.


Tras la cena, y como era la Noche de Brujas,  Halloween, Samhain, acordándonos de la reflexión de nuestra amiga Susana Conde: “Noche de difuntos vs Halloween”, en la que entre otras cosas nos dice: “Mi padre me cuenta que en su infancia vaciaban calabazas, le ponían velas  y las colocaban en la ladera sobre la que se asienta Allariz, su pueblo. ¿Os suena de algo verdad? Esta fiesta en algunas zonas de Galicia se conocía como Samaín, o Samhain, es una fiesta de tradición celta, y aunque se perdió en algunos lugares en otros sobre todo en la costa de la muerte se ha conservado y desde ahí se está volviendo a recuperar”. Así que como en el grupo esta Maribel, de origen gallego, lo celebramos con una Queimada sin gluten, con todas las precauciones respecto al fuego y en una zona exterior.


Y con la queimada, hay que leer en gallego el Conxuro da Queimada : “Mouchos, coruxas, sapos e bruxas. Demos, trasgos e diaños, espritos das nevoadas veigas. Corvos, pintigas e meigas, feitizos das menciñeiras. Podres cañotas furadas fogar dos vermes e alimañas. Lume das Santas Compañas, mal de ollo, negros meigallos, cheiro dos mortos, tronos e raios (…) Con este fol levantarei as chamas de este lume que asemella ao do inferno, fuxirán as bruxas a cabalo das súas escobas, índose bañar na praia das areas gordas.Con este fol levantarei as chamas de este lume” (…)si é verdade que tendes máis poder que a humana xente, eiquí e agora, facede cos espritos dos amigos que están fora, participen con nós de esta queimada”.


Y si quereis conocer  parte del conjuro en Castellano: "Mochuelos, lechuzas, sapos y brujas, demonios maléficos y diablos, espíritus de las nevadas vegas. Cuervos, salamandras y meigas, hechizos de las curanderas. Podridas cañas agujereadas, hogar de gusanos y de alimañas. Fuego de las almas en pena, mal de ojo, negros hechizos, olor de los muertos, truenos y rayos (…) Con este cazo levantaré las llamas de este fuego que se asemeja al del infierno, y huirán las brujas a caballo de sus escobas, yéndose a bañar a la playa de las arenas gordas (…) si es verdad que tenéis más poder que la humana gente, aquí y ahora, haced que los espíritus de los amigos que están fuera, participen con nosotros de esta queimada"

Movimos el cazo con el fuego, y bebimos de los pocillos, en esta última noche que pasaríamos en Segura de la Sierra, y que hubiéramos alargado unos cuantos días más, para poder caminar por la zona, acercarnos al Río Madera, al embalse de Anchuricas, a Santiago-Pontones, a Don Domigo, a la altiplanicie de los Campos de Hernán Perea, a Cazorla... Y a mil sitios del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas.


A la mañana siguiente, recogimos todo, atravesamos el Arco Nuevo, pero ya no para volver a la tarde o a la noche, sino para emprender nuestro camino a casa, habíamos terminado nuestro Campamento de Otoño en Segura de la Sierra.


Volvimos nuevamente carretera, pero al igual que al ir visitamos las Lagunas de Ruidera, a la vuelta, nos acercamos a un paraje muy especial: El Nacimiento del Río Mundo, en tierras albaceteñas, donde también se notaba la falta de lluvia en la zona, en el caudal de agua. Pero  la humedad de la zona, la frondosidad y altura de su arbolado, así como ese pequeño circo rocoso desde donde salta la cascada, siempre impresionan.




Y tras una fotografía de grupo, comer en la naturaleza, y tomarnos un café en la población de Riópar, volveríamos hacia nuestras respectivas casas. Deseando volver a vernos, disfrutar de la amistad, y de nuevos lugares por recorrer.



#escribimoslovivido

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