lunes 8 de febrero de 2010

RONDÓ VENECIANO. CAMINANDO POR DUBROVNIK.

Después de una navegación tranquila, por aguas del Adriático, fuimos viendo la costa croata, para llegar al Puerto de Gruz a las 12:00 h, donde el capitán atraco con una facilidad sorprendente el buque en el puerto de Dubrovnik, tanto que el comentario general es que parecía que estaba aparcando un pequeño utilitario.

En el mismo puerto, y pensando en los gastos que podríamos tener, cambiamos euros en Kunas (1 € = 7 kunas) y justo frente a la oficina de cambio, tomamos el autobús de línea (1a o 1b) y nos desplazamos al casco antiguo o grad (la ciudad) por el precio de 1,40 Kunas, que nos llevó hasta las proximidades de la Puerta de Pile, que está a una distancia aproximada de 3 km. Aunque también podríamos haber tomado un taxi que por el precio de 10 € nos habría realizado el mismo recorrido, más cómodo y sin paradas. De hecho si el recorrido se hace para cuatro personas merece mucho más la pena coger un taxi, por la comodidad y rapidez.

Al bajarnos del autobús, nos llamó la atención la Fortaleza Lovrijenac, que se encuentra sobre una acantilado de 37 metros, y que fue la antesala para pasar el puente y penetrar por la Puerta de Pile, que fue la entrada principal a la ciudad, y la actual data de 1537, cuando se levantó la torre semicilíndrica de la puerta exterior, con un arco renacentista y con la estatua de San Blas, como patrón de la ciudad. En esta puerta, fuimos recibidos por unos músicos callejeros, que tocaban deliciosas melodía, acompañados entre otros instrumentos por una serie de botellas colgadas con las que conseguían unos sonidos maravillosos, al ser golpeadas, y que animaban la entrada en la ciudad amurallada.


Llegamos a la Puerta de Pile, y nada más atravesarla, sacamos la entrada para recorrer la muralla, que con una longitud de 1940 metros circunda toda la ciudad, y que sirvió de defensa a la República de Dubrovnik o “República de Ragusa”.


Ascendímos por una escalera con bastante pendiente, hacia la zona superidor, y caminamos por la ronda de la muralla, realizando el recorrido que discurre por la zona marítima, apreciando además, los bastiones, torres y fortalezas, así como los brillos azulados del Adriático.


Frente a Dubrovnik, la isla de Lokrum, así como la bahía de Zupa Dubrovacka hacia el exterior, y los tejados terrosos de la ciudad antigua de Dubrovnik, sus monumentos, sus callejuelas, así como cada una de sus torres y monumentos. Entre los monumentos, destaca la cúpula de la Catedral de Dubrovnik consagrada a la Ascensión de Nuestra Señora.


Entre todas las calles, destaca el gran eje central que dibuja La Placa (Stradun), que es el principal espacio abierto de toda la ciudad, y donde pasean personas de todas las nacionalidades. Es también, donde se encuentran la mayoría de los bares y tiendas de todo tipo. Esta calle comunica la puerta de Pile (entrada occidental), con la puerta de Ploce (entrada oriental).

En este recorrido, pasamos algo de calor, ya que la llegada a la ciudad fue a las 12 de la mañana, y aunque en el trazado existen bares donde poder refrescarse o tomar un helado, cuando pasamos la Fortaleza de San Juan y admiramos el Puerto Antiguo, decidimos bajar de la muralla y no realizar el perímetro completo, ya que no disponíamos de mucho tiempo.


Al bajar de la muralla, nos acercamos a la puerta de Ploce, pero decidimos volver al interior de la ciudad atravesando la puerta interior de la villa de estilo gótico, y llegar a la Plaza Luza, donde admirar, ahora a nuestra derecha el Palacio Sponza (Gótico-Renacentista), Nos llamó la atención la Torre del Reloj o Campanario de la Ciudad, que en la fotografía se ve detrás del rostro de Roldán, que falleció en la batalla de Roncesvalles (Navarra).

Caminamos por  la Placa (Stradun), que fue una especie de canal de poca profundidad hasta el siglo XI.  El nombre de Stradun, se lo dieron los venecianos en plan peyorativo, ya que significaba “gran callejón”. El aspecto actual de esta gran calle, fue como consecuencia de un gran terremoto que asolo la ciudad en 1667, donde sustituyeron los palacios por unas casas de piedra, uniformes en altura,  de estilo barroco, con fachadas muy semejantes.


Esta calle divide la zona más llana de la ciudad que es la que se aproxima al mar, de la zona de calles con gran pendiente, que ascienden hacia la muralla. En esta calle ancha, se encuentran muchas terrazas de bares, y no pudimos resistirnos a la tentación y nos sentamos tranquilamente en una de ellas (la que se ve a la izquierda de la imagen) a tomarnos un refresco y ver pasear a todos los turistas y a algunos ciudadanos croatas.


Tras el refrigerio, atravesamos nuevamente Placa, para llegar a la Gran Fuente de Onofrio, construida en 1438 por un arquitecto veneciano, y que se encontraba llenísima de personas bebiendo en sus 16 caños.

Frente a la Fuente de San Onofio, se encuentra el Monasterio de los Franciscanos (s. XIV), al que entramos (4 €)  para admirar su farmacia antigua, así como su claustro, jardín y la pequeña colección de objetos religiosos y el tríptico del siglo XVI en el que se aprecia una vista de la ciudad de Dubrovnik tal como era.


Retrocedimos nuevamente, callejeando, hasta llegar a la Explanada de Gundulíc, donde se instala el mercado al aire libre, rodeando la estatua erigida en 1892 el poeta raguseo (natural de Dubrovnik) Iván Gunfulíc.


Luego, continuamos paseando, para visitar el Palacio de los Rectores de estilo gótico-renacentista, que data de 1435, después de haber sido arrasado el anterior por un incendio. Disfrutamos del museo que han instalado en su interior, y también del atrio del Palacio.


También, visitamos la Catedral, la famosa Columna de Roldán y la Iglesia de San Blas, patrón de la ciudad, de estilo barroco, construida en 1715, sobre una iglesia románica existente anteriormente.

Desde la parte superior de la iglesia, parece que la imagen de San Blas, observa el ir y venir de los caminantes que como nosotros llegan a la ciudad con poco tiempo, con muchas ganas de ver sus monumentos, sus rincones, su vistas, de recorrer la muralla y de sentir esta ciudad medieval, pero con poco tiempo, ya que solo en unas horas tenemos que hacer todo esto.

Otra de las imágenes del patrón de Dubrovnik, se encuentra eadosada al muro de la muralla, mirando hacia la isla de Lokrum, y parece que vigila el ir y venir de barcos y buques cargados de turistas que atraviesan esas azules aguas del Adriático.

La verdad, es que pensando que esta ciudad ha resurgido varias veces de sus cenizas, como ocurrió en el terremoto del día 6 de abril de 1667, que la destruyo por completo, dejando 500 víctimas; y en el año 1991 tras la declaración de independencia de Croacia fue bombardeada, sufriendo importantes daños, es increíble poder caminar por ella en la actualidad.

La vuelta desde la ciudad hasta el puerto de Gruz, lo realizamos en un taxi, que nos cobró 10 € por el trayecto, que merecieron la pena, por la rapidez y comodidad, además de que andábamos justos de tiempo para llegar al barco antes de las 18:30.

Cuando a las 19:00 h, nuestro buque Empress, abandono Dubrovnik, el capitán realizó un paseo a poca velocidad para que pudiéramos apreciar la belleza de la ciudad desde el mar, y al pasar frente a la Capilla de Nuestra Señora de Dancè, las monjitas que allí residen, hicieron tañer las campanas, a modo de despedida.

Todas las noches, en el "Diario de a Bordo", nos informaban de las actividades, de las temperaturas previstas, de las horas en que amanacería y se ocultaría el sol, y de muchas otras cosas, y entre estas, el típo de ropa recomendada para cenar. En esta ocasión, el tipo de ropa era "Disfraz o tropical", y fue muy curioso el personas disfrazadas con mucha gracia y también, muchas camisas y vestidos tropicales, llenos de colgantes de flores de papel multicolores.

Para acabar esta noche tropical y de disfraces, a las 24:00 horas, prepararon en la cubierta 10, un buffet de frutas y pastelería muy bien decorado.

Y así, mientras el buque navegaba,  dirigiendonos a la isla griega de Santorini, en el archipielago de las Cicládas, muchos tomábamos frutas y bailábamos ritmos tropicales en la cubierta, animados por una orquesta en directo, por el equipo de animación y por todas las personas que estabamos dispuestas a pasarlo bien.  Algunos, hasta tuvieron ganas de continuar la fiesta en la discoteca. Pero, la verdad es que al día siguiente, estaríamos navegando, por lo que se podría descansar de caminar...


PUBLICADO ANTERIORMENTE DEL CRUCERO RONDÓ VENECIANO 2009:

Desde los canales de Venecia, a la Acrópilis de Atenas.
Venecia de Noche.
Venecia de día.
Salida del puerto de Venecia por el canal Giudecca

domingo 31 de enero de 2010

RONDÓ VENECIANO. SALIDA DEL PUERTO DE VENECIA POR EL CANAL GIUDECCA.

Muchos viajeros, dicen que la mejor panorámica de la “Serenissa” se admira desde la torre del Campanille de la Catedral.  Pero también, hay quien asegura que por el contrario, para obtener la mejor vista de la “ciudad más romántica del mundo” es preciso subir al campanario de San Giorgio Maggiore. Aunque también habíamos leído, que “la salida del puerto de Venecia, es la más bonita de todos los puertos del mundo”, y sinceramente, después de haberlo vivido, compartimos esta última opinión.

A las 16:00 h del día 1 de septiembre de 2009, el práctico del puerto, amarró la maroma del buque Empress, para desplazarlo y girarlo de popa, enfrentando así la proa, entre los pilotes que indican la zona más profunda del Canal Giudecca, y comenzó la salida del buque por  todos esperada. Las dos cubiertas superiores desde las que se puede ver la ciudad estaban repletas de viajeros, así como la cubierta 6, que como nosotros estaban ansiosos por comprobar si realmente es “la salida más bonita de todos los puertos del mundo”, según afirman algunos. Aunque, algunos despistados que se colocaron a estribor, en lugar de a babor (costado izquierdo del buque, mirando desde popa hacia proa), que era desde donde se comenzaría a divisar la ciudad de Venecia desde las alturas. Mientras tanto, otras personas, prefirieron mojarse en las aguas de la piscina o del jacuzzi en lugar de disfrutar de este espectáculo difícil de repetir. Nosotros, tuvimos suerte de encontrar buen sitio en la zona de babor de la cubierta superior, desde donde poder apreciar esta salida de Venecia.

De pronto, comenzó el espectáculo de ver como un gran buque repleto de personas, nos ofrecía la mejor vista panorámica de la “ciudad de los canales”, mientras que increíblemente atraviesa serenamente, el Canal Giudecca, y podíamos ir apreciando toda la ciudad, sus tejados, sus torres y sus campanarios.

Al echar la vista atrás, veíamos como nos alejábamos de la zona portuaria, y comprobábamos la altura a la que estábamos respecto al resto de las embarcaciones que navegaban por el Canal Giudecca.

También, este lento navegar, nos permitió apreciar desde otra perspectiva, los canales que desembocaban en el de Giudecca. Aunque, también pensamos como nos verían las personas que caminaban por sus calles, al ver pasar este gran buque por los canales venecianos.

Pero el punto en que sentimos mayor expectación por todos los cruceristas reunidos en la cubierta, fue cuando pasamos del Canal Giudecca, al Bacino de San Marcos,  ofreciéndonos en ese momento, una inolvidable estampa de la ciudad, codeándose con las alturas de las torres del Campanille y San Giorgio Maggiore, y ver la Basílica de San Marcos y el Palacio Ducal desde las alturas, pudiendo apreciar la estrechez de la ciudad, entre el agua que la rodea. Y la majestuosidad de sus edificios más emblemáticos.

Pero esta lenta navegación, nos permitió apreciar, grabar y fotografiar esa ciudad que fue concebida para ser vista desde la perspectiva de una embarcación, pero, con toda seguridad nunca pensada para ser admirada desde la perspectiva y la altura, que nos ofrece un gran buque de once o-doce cubiertas, navegando por sus canales. Aunque, también pensamos, en el efecto que tiene que hacer a las personas que se encuentran en la s orillas,  ver un buque de esta embergadura sobrepasando la altura de los edificios.
Cuando nos encontrábamos ya en el Canal San Marcos, habiendo sobrepasado el Palacio Ducal, y el embarcadero de la Riva degli Schiavoni, en el que la noche anterior habíamos pisado por primera vez las piedras de esta ciudad maravillosa, para caminar sin gluten entre sus majestuosidad y su belleza, echamos la vista atrás viendo la salida del Gran Canal y despidiéndonos de esta ciudad ¡Hasta pronto!, ya que tenemos que volver acompañados de nuestros hijos.

Este paseo marítimo panorámico, también nos permitió ver desde las alturas la isla de La Vignole y parte de la de Lido, para después adentrarnos en el Adriático navegando en dirección a otra bella ciudad, en este caso en Croacia, y conocida como la “Perla del Adriático”, que no es otra que Dubrovnik, y de la que nos separaba una navegación de 312 millas (577 km)


PUBLICADO ANTERIORMENTE DEL CRUCERO RONDÓ VENECIANO 2009:

miércoles 27 de enero de 2010

PIZZA AL ESTILO NAPOLITANO DE CHAMPIÑON, JAMÓN YORK Y MOZZARELLA (SIN GLUTEN)

Como os dijimos al publicar RONDO VENECIANO. DESDE LOS CANALES DE VENECIA A LA ACRÓPOLIS DE ATENAS, queremos publicar un receta del país visitado, después de cada relato del crucero, así que para esta ocasión hemos elegido esta pizza (que nos perdonen los venecianos), que representa perfectamente parte de la gastronomía de Italia.



Esta receta, está basada en una pequeña publicación titulada “¡ BUON APPETITO!  Un viaje por la cocina regional italiana”, que publicó y nos envío la empresa de productos sin gluten SCHÄR, hace ya mucho tiempo.  Realmente, hemos cambiado un poco la manera de hacerla, al emplear el robot de cocina,  y la cantidad de harina. Pero lo cierto, y aunque en casa hemos hecho distintas pizzas, con distintas harinas sin gluten, esta es la que más nos ha gustado y por eso queríamos publicarla.

Además, aunque el Buque Empres de Pullmantur, con el que realizamos el Rondo Veneciano, patió desde Italia, no existía ninguna pizza sin gluten a disposición de los viajeros celíacos.

INGREDIENTES PARA BASE:


Con estos ingredientes conseguimos una pizza grande, o dos pizzas de diámetro 30 cm.

  •  Harina Mix Pan de Schär, 300 g.
  •  Levadura fresca, 12 g.
  •  Agua, 250 ml (210 g)
  •  Patata cocida, 60 g.
  •  Orégano.

La masa para la base, se pude hacer con agua tibia, amasando todos los ingredientes manualmente, pero resulta muy pegajosa y por eso preferimos utilizar la Thermomix.

Ponemos un cazo mediano con agua al fuego y cocemos una patata de tamaño mediano. Una vez cocida, la pelamos y la reservamos.

Echamos en el vaso de la Thermomix el agua, y la calentamos a 37 º C durante 2 minutos, y velocidad 2.

Una vez caliente el agua, añadimos la levadura troceada, y la disolvemos, manteniendo la temperatura a 37 º C, durante 1 minuto y a una velocidad 3.

Posteriormente, echamos la patata cocida (60 g) que hemos reservado, y trituramos junto con el agua y la levadura, a 37ºC de temperatura, velocidad 5, durante 30 sg.

Una vez triturada la patata, añadimos la harina, y el orégano al gusto. Lo mezclamos todo, manteniendo la temperatura a 37 ºC, velocidad 3, durante un tiempo de 1 minuto. Para después, programar 3 minutos a velocidad espiga.


RECIPIENTE A UTILIZAR:

Según el tipo de material del recipiente que utilicemos, la textura de la masa cambiará sensiblemente, así si empleamos una base metálica, saldrá más tostada y crujiente. Pero si hacéis como nosotros, que empleáis un recipiente de cristal, la masa no saldrá crujiente, sino con aspecto de pan, lo más parecido a las pizzas originales. Así, que la decisión es vuestra.


INGREDIENTES PARA LA COBERTURA:

Para una pizza grande, o dos de diámetro 30 cm.
  •  Tomate natural triturado, 200 g.
  •  Champiñón, 250 g.
  •  Jamón York (sin gluten), 125 g.
  •  Mozzarella, 250 g,
  •  Aceite de oliva virgen extra.

MONTAJE Y HORNEADO:

Ponemos el horno a 220 ºC.

Untamos la base del recipiente (o los recipientes) a emplear, con un poco de aceite de oliva virgen extra.

Ponemos la mitad de la masa obtenida en el centro del recipiente, y para extenderla, lo mejor es mojarse las manos con agua caliente, y utilizando nuestros dedos y palmas, ir extendiendo toda la masa.


Sobre la masa ya extendida, ponemos el tomate natural triturado sobre toda la superficie, el champiñón laminado y rociamos con un poco de aceite de oliva virgen extra.



Sobre el champiñón, ponemos el jamón york (sin gluten), y la mozzarella troceada o si tenemos paciencia, rallada.


Introducimos la pizza o pizzas, en el horno que ya estará a 220 ºC, durante unos 15 a 20 minutos.


Ahora, solo nos queda, trocearla y degustarla, acompañada con nuestra bebida preferida.


Esta receta, pasará a formar parte de nuestra CARTA SIN GLUTEN, del restaurante virtual ¡OÍDO, COCINA!

viernes 22 de enero de 2010

TORRE REESTRUCTURADA DE ROPA VIEJA. (SIN GLUTEN)

En nuestra casa, desde siempre, como en casi todas, nos sentimos mal sí tenemos que tirar comida, ya que fresca nos ha costado comprarla, pero una vez preparada, además hemos invertido un tiempo en cocinarla. Pero, más aún, es una pena que algunos tiren comida, mientras en el mundo hay tantas personas pasando hambre. Por eso, siempre hacemos las raciones más o menos calculadas para ser degustadas por la familia, pero si alguna vez, aún así sobra, intentamos reutilizarla de alguna manera, como en este caso.




Por eso  cuando WIVITH que tiene el blog: LOS CUCHIFRITOS,  propuso como evento HEMC#40 PLATOS CON SOBRAS, nos pareció estupendo, máxime en esta cuesta de enero, de esa crisis económica que perdura y se endurece. Por eso, interrumpimos nuestra crónica viajera del RONDO VENECIANO 2009, para aportar nuestra receta libre de gluten.

En casa, nos gusta mucho hacer COCIDO MADRILEÑO A NUESTRO ESTILO, que por cierto, nos hemos dado cuenta que aún no lo hemos publicado en el blog (Ya lo publicaremos), y cuando sobra, solemos hacer ROPA VIEJA con lo que ha quedado en la olla.

Pero en esta ocasión, también teníamos en la nevera un gran pedazo de PATORRA DE PAVO AL CAVA, O AL VINO, que además de tener una carne exquisita, tenía una salsa muy buena.

Por otra parte, también habíamos hecho el día anterior una CREMA DE CALABAZA (Sin publicar aún), que también empleamos.

Y al final nos decidimos, por emplear ambos platos, y algo más, para hacer esta receta que hemos querido llamar:


TORRE RESTRUCTURADA DE  ROPA VIEJA (4 personas)

INGREDIENTES:

PROCEDENTES DEL COCIDO MADRILEÑO:

  •  Carne de pollo
  •  Oreja de cerdo
  •  Carne de morcillo (ternera)
  •  Zanahoria
  •  Garbanzos.

PROCEDENTES DE LAS PATORRAS DE PAVO AL CAVA, O AL VINO:
  •  Carne de pavo (patorra)
  •  Salsa del asado con abundante cebolla.

PROCEDENTES DE LA CREMA DE CALABAZA:

  •  Crema, 4 Cucharadas.

OTROS INGREDIENTES:

  •  Queso suave (sin gluten)
  •  Zanahoria cruda, 1 ud.
  •  Tortitas de maíz (sin gluten), 4 uds.
  •  Aceite de oliva virgen
  •  Cebolla, ¼ ud.
  •  Vino blanco seco.

PREPARACIÓN.
Limpiamos toda la carne de ternera (morcillo) y pollo,  de sobras de cocido, quitando los huesos y las ternillas, y la cortamos en pequeños trozos, y la echamos sobre un plato profundo.

Cortamos la oreja de cerdo, en pequeños trozos, añadiéndola al plato de carne.

Igualmente, limpiamos el trozo de carne de pavo, y la hacemos pequeños trozos, echándola al mismo plato en que se encuentran los otros ingredientes. También echamos la zanahoria que nos ha sobrado.

Una vez puestos todos los trozos en el plato profundo o en un bol, rociamos con la salsa que nos queda  de las patorras asadas y lo mezclamos bien.

Sobre estos ingredientes anteriores, rociamos un buen chorro de vino blanco seco, hasta cubrirlos, y lo dejamos macerar durante una hora aproximadamente.

Transcurrido este tiempo, tomamos una cacerola poco profunda y de gran superficie, y ponemos una cucharada de aceite de oliva en el fondo. Ponemos a calentar.

Cuando tome temperatura el aceite, agregamos todo el plato o bol de carnes maceradas, y removemos.

Ponemos a fuego lento, y dejamos que vaya reduciendo el vino y la salsa, durante aproximadamente 15 a 20 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que haya desaparecido prácticamente la salsa.


Mientras tanto, en una sartén, echamos un poco de aceite y lo ponemos a calentar. Cuando haya tomado temperatura, añadimos un cuarto de cebolla picada y dejamos que se dore.

Una vez dorada la cebolla, añadimos los garbanzos, y los removemos, dejando que se frían un poco durante unos 10 minutos.

EMPLATADO:

Colocamos sobre el plato una torta de maíz (sin gluten), y sobre esta torta colocamos el  “aro para emplatar”.

Introducimos unas láminas fina de queso suave y posteriormente colocamos la cantidad de carnes que deseemos (sin la zanahoria que reservaremos). Presionando al final para que queden compactadas.

Sobre las carnes, volvemos a colocar otras lonchas de queso cubriéndolas. Y sobre este queso añadimos la capa de garbanzos.

Con un rallador, sacamos unas hebras de zanahoria, y las colocamos en la parte superior de esta “torre reciclada”. Sujetando la zanahoria natural, ponemos una rodaja de la zanahoria cocida que hemos apartado. y sobre esta unas virutas de queso.

Para terminar el emplatado, ponemos un poco de crema de calabaza fría sobre el plato, y unas virutas de queso.

Ahora solo queda degustar esta restructuración de sobras de cocido y pavo asado, para formar esta torre. A la que también podemos añadir un poco de aceite de oliva virgen extra o un poco de tomate natural exprimido.



Esta receta, pasara a formar parte de nuestra CARTA SIN GLUTEN, del restaurante virtual ¡OÍDO, COCINA!

domingo 17 de enero de 2010

RONDÓ VENECIANO. VENECIA DE DÍA.

Después del viaje en avión del día anterior y del paseo en góndola por los canales venecianos ocultados en la noche, no tuvimos ganas de levantarnos a ver amanecer a las 5:59 h. Pero habíamos contratado la visita con guía del Palacio Ducal y la basílica de San Marcos, por lo que nos tuvimos que levantar una hora más tarde, ya que la excursión partía a las 8:00. Así que volvimos a navegar por el Canal Giudecca, el Bacino de San Marcos y atracar nuevamente, en el inicio del Canal de San Marcos. En esta ocasión la tranquilidad y el sosiego de la noche, se había transformado en bullicio y hasta en agobio de personas caminando por la Riva degli Schiavoni, ya que además de los grandes buques de crucero atracados en el puerto, llegaban a la ciudad gran cantidad de turistas de todas las partes del mundo.

La visita al Palacio Ducal, fue estupenda, ya que la guía nos fue contando la historia y el funcionamiento de la República Veneciana y sus dogos.

La verdad, es que nos gustó visitar cada una de las salas, y admirar las esculturas, los mármoles y por supuesto las obras de Tintoretto principalmente; pero también conocer como se elegía a un Dogo.

La lástima es que el edificio se encontraba en rehabilitación y no permitían salir a la galería exterior, pero desde una de las puertas conseguimos hacer una fotografía.

El famoso Puente de los Suspiros, se encontraba entre dos grandes paneles de color azul celeste. Pero si pudimos admirar el interior, cruzar el Puente de los Suspiros como durante años lo debieron de hacer los condenados que llenaron las mazmorras, frías, pequeñas y que al pasar por el puente, solo podían tener una vista escasa del  Bacino de San Marcos y al fondo la Basílica de San Giorgo Maggiore, y suspiraban al ver llegar su fin.


De día, sí pudimos admirar mejor, la majestuosidad de la basílica de San Marcos. En su interior , realizamos , sin esperar fila, un recorrido perimetral, apreciando cada rincón.  Pero no nos hubiera importado haber esperado la cola, en lugar de ir en grupo, y así  haber podido realizar el recorrido más lentamente, viendo más detalles, visitando la Pala de oro y subiendo a la terraza, pero no pudo ser, ya que eso no esta incluido en la excursión. Luego, fuimos apreciando su maravillosas fachadas exteriores, y todo su entorno.
Y apreciar sus increíbles mosaicos, sus cúpulas de estilo bizantino, y cada uno de los detalles de esta majestuosa obra de arte.
El pórtico de la Basílica de San Marcos, es impresionante por sus mosaicos, sus columnas, sus arcos...
De entre todo lo que se puede ver en el exterior de la basílica, nos fijamos en los caballos de bronce, que fueron saqueados por los venecianos del Hipódromo de Constantinopla.

Admirar la Torre del Reloj, ese bello reloj de la ciudad y volver a caminar por la Plaza de San Marcos, ahora posiblemente el punto más bullicioso de la ciudad, pero a la vez plácida por la música que llegaba de los famosos y antiguos cafés.
El reloj, nos llama mucho la atención, por su colorido, su diseño, su acabado, por los símbolos zodiacales y la manilla con ese sol expléndido.











Callejear, para ver escaparates y más escaparates, tiendas y más tiendas, repletas de cristal de Murano, mascaras y todos tipo de regalos o recuerdos.

Y entre el caminar con olor a pizza, llegar al famoso Puente de Rialto, un puente curioso, ya que no hay muchos en el mundo pensados además de para cruzar de una orilla a otra, para albergar tiendas, como es el caso. Y que nos hizo pensar que durante siglos, este ha sido el único puente que cruzaba el Gran Canal.
Desde el Puente de Rialto, se tiene una buena vista del Gran Canal, y el pequeño espacio de tiempo que uno se detenga, admira y hasta se sorprende, del gran movimiento marítimo que tiene el Gran Canal, en todas las direcciones y con muy distintos tipos de embarcaciones.

Una vez cruzado el Puente de Rialto, llegamos al famoso mercado de Rialto, donde hasta no hace muchos años, se vendían alimentos y hoy casi en su totalidad sus tenderetes se encuentran repletos de recuerdos, con lo que se ha perdido algo tan estupendo y significativo de una ciudad como es su mercado tradicional.

Regresamos por distintas calles, plazas y puentes; ya que una de las opciones más apetecibles de caminar por Venecia, es perderse, algo nada difícil ya que existen pocas referencias y uno rápidamente se pierde en el más amplio sentido de la palabra.



Y así preguntando, llegamos a la Plaza de San Marcos, atravesamos la Piazzeta de San Marcos y volvimnos sobre nuestros pasos por la Riva degli Schiavoni, con su farolas rosaceas, para llegar a la embarcación que se encuentra amarrada en el muelle.

Cuando todos nos encontrábamos en la pequeña embarcación, navegamos nuevamente por el Canal Giudecca, hacia el puerto, donde se encontraba amarrado el buque Empress, para realizar la comida y esperar a que a las 15:30 h. se cumpliera el ¡Todos a bordo!.

Pero con el recuerdo de la noche pasada en los canales venecianos, así como el caminar por sus calles. También, acordandonos de la magestuosidad de sus monumentos y de la maravillosa Basílica de San Marcos.




PUBLICADO ANTERIORMENTE DEL CRUCERO RONDÓ VENECIANO 2009:

    jueves 14 de enero de 2010

    SABAYÓN DE MANDARINAS Y PASAS GOJI. (SIN GLUTEN Y SIN AZÚCAR)

    El Sabayón es una crema de origen italiano, también llamado Zabaglione o Zabaione. Es un postre fácil, pero a la vez fuera de lo común, que puede dar gusto a los paladares más exigentes. Pero ante todo, este sabayón, con la adaptación o modificación que hemos realizado a nuestro gusto, los ingredientes que hemos utilizado, da un colorido y un aroma que nos recuerda el Mediterráneo, y la vez un toque de colorido, y sabor oriental, algo que ocurre también en la arquitectura veneciana.

    Este postre, es elegante,  no resulta muy difícil de hacer y se puede tomar frío o caliente. La versión siciliana, más conocida, se hace con vino marsala en lugar de vino blanco, pero nosotros como lo hemos elegido como postre para nuestro RONDÓ VENECIANO. VENECIA DE NOCHE, hemos querido hacerlo con licor típicamente italiano como es el Amaretto, que aporta un sabor de almendras agridulces, que se mezcla con los trozos de almendras que también aportamos.


    Y la idea de utilizar para endulzarlo,  en lugar de azúcar, sirope de  Agave, surgió al ver el  estupendo SABAYON GLATINADO DE CIRUELAS Y MOSCATEL, que nos dio a conocer nuestra amiga Adi, desde su estupendo blog: PAN Y VARIOS, Además,  así también lo puedan degustar las personas diabéticas (celiacas o no),  intolerantes a la lactosa, así como cualquier otro comensal, a excepción de los alérgicos al huevo o a las almendras.

    Con esta receta iniciamos lo que os comentamos al publicar RONDÓ VENECIANO. DESDE LOS CANALES DE VENECIA, A LA ACRÓPOLIS DE ATENAS, en el que os decíamos: debido a que uno de los problemas que siempre tenemos los celíacos, es comer fuera de casa, y por tanto nos es difícil  poder realizar viajes gastronómicos,  íbamos a publicar recetas realizadas por nosotros, de la zona visitada, pero por supuesto adaptada a nuestro mundo sin gluten.


    INGREDIENTES (4 COMENSALES):
      •  Mandarinas, 4 uds.
      •  Pasas Goji, 1 cucharada sopera.
      •  Yemas de huevo, 4 uds.
      •  Licor de Amaretto, 80 ml.
      •  Sirope de Agave, 4 cucharadas*.
      •  Margarina, 2 cucharadas*.
      •  Almendras picadas, 4 cucharaditas**.
      •  Hojas de Hierbabuena.

        * Las cucharadas, son del tipo soperas.
        ** Las cucharaditas, son tipo café.
         

        PREPARACIÓN:

        Lavamos y pelamos las mandarinas. Separamos los gajos, y los cortamos por la mitad. Quitando los pipos existentes. Reservamos en un plato.

        Echamos la mantequilla en una sartén profunda, puesta a fuego muy suave, y derretimos la margarina, sin dejar de moverla con una cuchara de palo.

        Cuando la margarina comience a formar la espuma característica, añadimos tres cucharadas de sirope de Agave.

        Removemos bien con nuestra cuchara de palo, y agregamos los trozos de mandarina, así como el jugo que han ido desprendiendo y las pasas Goji. Vamos dándoles vueltas de vez en cuando, hasta que las pasas se hayan hidratado y estén blandas, y el sirope de Agave se haya espesado ligeramente, en unos 8 minutos.

        Ponemos en un plato hondo la mezcla que hemos obtenido de las mandarinas, pasa Goji y todo el jugo de sirope de Agave, y lo reservamos.

        Colocamos al fuego una cacerola grande con agua a unos 70ºC (sin llegar a hervir). Introducimos otra cacerola más pequeña  al "Baño María", donde echamos las yemas de los huevos,  y las tres cucharadas del  sirope de Agave que nos quedan, y con la ayuda de un batidor de varillas, batimos hasta que las yemas aumenten su volumen y estén espumosas, añadimos el licor de Amaretto y seguirnos batiendo durante aproximadamente unos 10  minutos, todos estos ingredientes sin  parar, hasta que la mezcla comience a espesar, consiguiendo que emulsione en una mousse espesa y cremosa.

        Retiramos del fuego la cacerola pequeña que contiene la crema y continuamos batiendo durante un minuto más has que se enfríe un poco.

        Repartimos la fruta reservada en cuatro cuencos y recubrimos con el sabayón templado que hemos realizado.
        Añadimos almendras picadas o fileteadas, y lo podemos servir caliente, para los cual lo servimos nada más retirar del fuego; templado, una vez batido fuera del fuego;  frío, dejándolo enfriar o helado al introducirlo en el frigorífico, según nuestros gusto y temporada del año.

        Por último, justo antes de servir en la mesa, lo decoramos con un ramillete de hojas de hierbabuena, que incrementarán los aromas de este postre al llegar ante los comensales.
         

        No nos hubiera importado haber degustado este sabayón apto para celíacos, diabéticos, e intolerantes a la lactosa, sentados en la terraza de un restaurante veneciano a orillas del Gran Canal, iluminados con la luz de unas velas, mientras observamos el ir y venir de las embarcaciones bajo la luz de la luna llena.

        Como siempre, esta receta, pasará a formar parte de nuestra CARTA SIN GLUTEN, del restaurante virtual ¡OÍDO, COCINA!.

        Con este postre, además queremos participar en el blog TODOS COCINAMOS SIN GLUTEN que este mes nos propone POSTRES CON CUCHARA.

        domingo 10 de enero de 2010

        RONDÓ VENECIANO. VENECIA DE NOCHE.

        Llegamos el día 31 de agosto de 2009 a las 17:00 al aeropuerto Marco Polo, y desde allí después de retirar las maletas, nos desplazamos en autocar, hasta el barco que estaba atracado en el puerto veneciano, situado nada más cruzar el puente, y  justo a la entrada de la ciudad de Venecia, por lo que aún no habíamos podido admirar la ciudad.

        Siempre habíamos leído, que Venecia “es una ciudad que asombra”. Una ciudad que nació del agua, sobre más de cien islotes, cuando los Venetti se refugiaron de las tropas comandas por Atila. También, hemos leído, que “la llegada a esta ciudad hay que cuidarla con esmero”, y hay que intentar hacerlo por mar, como en su día hizo Marco Polo al regresar de su  viaje al imperio Mongol; como lo hacía Casanova, uno de los venecianos más famosos, cuando regresaba de sus fiestas por Europa y, como durante siglos intentaron hacerlo los turcos. O como lo hacían todas las personas que llegaban a Venecia, hasta que se construyó  el puente que lo une con tierra firme.


        Pero nuestro primer contacto con Venecia, y siguiendo los consejos anteriormente expuestos, fue en barco , al anochecer. Ya que desde el lugar del puerto en que se encontraba atracado el buque Empress, tomamos un barco y navegamos por el Canal Giudecca, al Bacino de San Marcos, allí donde desemboca el Gran Canal, para atracar en el inicio del Canal de San Marcos.


        Desde allí, caminamos por la Riva degli Schiavoni, hacia la Piazzeta de San Marcos, para admirar el color de la noche iluminada por las farolas con cristal de color violeta. En nuestro caminar caminar nocturno, admiramos cada uno de los canales que discurría a nuestra derecha, sus puentes...



        Caminando y disfrutando del paseo, llegamos al conocido Puente de los Suspiros, que se encontraba arropado entre grandes pancartas, que ocultaban los andamiajes de las obras de restauración.



        En la noche admiramos la majestuosa fachada del Palacio Ducal, El Campanille, la fastuosa basílica de San Marcos, para continuar nuestro caminar atravesando la plaza de San Marcos maravillosamente iluminada, tranquila y majestuosa.



        Al final, tomamos la calle Fondamenta Orseolo para llegar al Bacino Orseolo, donde nos esperan las góndolas para navegar.


        Una vez en la góndola, dejarnos llevar por los pequeños canales hasta llegar al Gran Canal. Por tanto, nuestro primer contacto con Venecia fue lo más parecido a la llegada de Casanova, en el silencio y admirando la majestuosidad de la noche en esta Venecia, tranquila, silenciosa, fabulosamente iluminada con ese color rosáceo de sus farolas, y escuchando maravillosa música en la Plaza de San Marcos.


        Realizamos nuestro paseo en góndola acompañados por dos matrimonios de Villa del Prado (Madrid), y de un gondolero simpático, que nos iba contando cosas de Venecia, y de vez en cuando subía su tono de voz y daba la impresión de que se enfadaba con sus colegas de otras góndolas o embarcaciones. Con este paseo, nos demostramos a nosotros mismo, que es cierto que “Venecia se concibió para ser vista desde la perspectiva de una embarcación” y de noche aún más mágica.

        Los seis salimos con una sensación de relajación del paseo, de admiración por esta ciudad y a la vez de felicidad en nuestro primer encuentro con esta ciudad de los canales. Y sobre todo para los que vivimos en una gran ciudad ruidosa como es Madrid, el poder haber “escuchado el silencio”. Si fuimos capaces de “escuchar el silencio”, de no oír ruido de coches, motos y gritos.

        Después volvimos a tomar la embarcación que nos llevó  nuevamente, a través del Canal Giudecca, hasta nuestro hotel flotante por unos días. Pensando en que al día siguiente volveríamos a caminar por las calles de Venecia, para disfrutar a la luz del día, lo que ya nos había asombrado en la penumbra de la noche.

        Cuando llegamos al impresionante buque Empress, que sería nuestro "campamento base" durante estos días de crucero, aún  nos esperaba: cenar una triste ensalada, deshacer las maletas y colocar todo en el pequeño, pero a la vez acogedor camarote.



        PUBLICADO ANTERIORMENTE DEL CRUCERO RONDÓ VENECIANO 2009:


        miércoles 6 de enero de 2010

        RONDÓ VENECIANO. DESDE LOS CANALES DE VENECIA, A LA ACRÓPOLIS DE ATENAS.

        El año 2008, cumplimos 25 años de casados, y nuestra idea, desde siempre, había sido viajar a conocer  Argentina y la Patagonia tanto la zona argentina como chilena, pero no pudo ser. Después, pensamos en caminar por la maravillosa isla de La Palma, pero tras tener reservado todo y hasta pagado el vuelo, por otros motivos bien distintos, tuvimos que desistir.

        El pasado año, nuestra idea, prioridad y tema pendiente, era conocer Estambul y la Capadocia.  Pero en todas partes, el realizar el viaje a la Capadocia y poder comer sin gluten, nos lo pintaban bastante feo. Así, que decidimos ir solamente a Estambul, y para ello, Carmen, la encargada de la agencia de viajes Barceló, nos había preparado una estancia magnífica en el Hotel Saray Barceló, pero para las fechas que podíamos ir, los vuelos eran un tanto malos, y perdíamos mucho tiempo de estancia, así que desistimos.

        Mientras pensábamos que hacer, recibimos una llamada de Carmen, proponiéndonos un crucero, algo que no entraba en principio en nuestro pensamiento, pero al escuchar su propuesta: “Podéis hacer el Rondó Veneciano”, no lo dudamos y aceptamos su magnífica oferta. Así que el día 31 de agosto de 2009 tomábamos en la Terminal 1 del Aeropuerto de Madrid-Barajas, un Boeing 747, con destino a Venecia.


        El recorrido del "Rondó Veneciano", durante 8 días/7 noches del 2009, ha sido:

        Lunes, 31 de agosto: Salida a las 12:55 de la T-4 de Barajas, con llegada a Venecia (Italia) a las 15:30. Embarque y noche en el barco:

        Martes, 1 de septiembre: Estancia en Venecia (Italia):

        Miércoles, 2 de septiembre: Dubrovnik (Croacia):
        Jueves, 3 de septiembre: Día de navegación a través del Adriático y Mediterráneo:
        •  Día de navegación.
        Viernes, 4 de septiembre: Isla de Santorini (Islas Cycladas - Grecia):
        •  Caminando por la isla de Santorini.
        Sábado, 5 de septiembre: Isla de Rodas (Islas del Dodecaneso - Grecia):
        •  Caminando por la iIsla de Rodas.
        Domingo, 6 de septiembre: Isla de Mykonos (Islas Cycladas - Grecia), en el mar Egeo.
        •  Caminando por la isla de Mykonos.   
        Lunes, 7 de septiembre: Visita rápida a la ciudad de Atenas (Grecia). Salida a las 19:45 desde el aeropuerto, con llegada a las 21:50 a Madrid.
        •  Caminando por Atenas.

        El viaje en su conjunto, ha sido fantástico, y esperábamos, que ya que desde la reserva en la agencia de viajes, y en toda la documentación figuraba "celiacos", no tendríamos problemas, pero la alimentación sin gluten en buque Empress de Pullmantur, ha sido lamentable, y nos han demostrado que pasan solemnemente de la problemática celiaca, tanto, que estuvieron a punto de fastidiarnos la alegría del crucero. 

        Tras nuestras experiencia en este buque, y aunque en la página de la ASOCIACIÓN DE CELÍACOS DE MADRID podemos leer: "La empresa Pullmantur nos ha comunicado que en todos los buques de sus cruceros disponen de menús sin gluten", en el caso del buque Empress es totalmente falso. Por eso, si decidis hacer un crucero, os recomendamos, no viajar en  empresas de cruceros donde no exista un verdadero menú sin gluten, ya que a la hora de la verdad no se comprometen en nada y lo único que contestan es: "sentimos no haber correspondido a sus expectativas", como si alimentarnos sin gluten, fuera una expectativa en lugar de una necesidad, además confirmada desde el contrato meses antes.

        Pero esto, os lo contaremos  al final del viaje, ya que hemos puesto distintas reclamaciones, y hemos solicitado hace meses a la A.C.M., que retire esta publicidad engañosa, ya que no es cierto que  "en todos los buques de sus cruceros disponen de menús sin gluten", como hemos podido comprobar y sufrir en el buque Empress. Aunque si quereis conocer los problemas vividos, tanto por nosotros, (VICTANA), como por otros celíacos en el buque Empress, podéis leerlo en:  MENÚS SIN GLUTEN PARA CELÍACOS EN EL EMPRESS-PULLMANTUR.

        Ahora que hemos regresado a la blogosfera, queremos compartir con vosotros este viaje, nuestras sensaciones,  algunas de nuestras fotografías y volver a sentir vuestra cercanía. Además, que mejor lugar que un blog para escribir una especie de cuaderno de bitácora, que puede servir a otras personas que quieran realizar este crucero.

        Como uno de los problemas que tenemos los celíacos, es comer fuera de casa, y por tanto nos es difícil  porder realizar viajes gastronómicos,  intentaremos publicar una receta de la zona visitada, pero por supuesto adaptada a nuestro mundo sin gluten, y degustada en casa.

        ¡Esperamos, que os guste la crónica del viaje y las recetas que irémos publicando!

        miércoles 23 de diciembre de 2009

        FELICES FIESTAS Y UN MARAVILLOSO AÑO 2010

        Sin darnos casi cuenta, estamos terminando un año más, aunque en nuestro caso, con un periodo desconectados de la blogosfera, pero siempre sintiendo vuestra compañía, que agradecemos, y vuestros comentarios con los que nos enriquecemos. Y por eso…
        Con este post, paramos hasta el próximo año 2010, ya que estaremos ocupados como todos, con la preparación de las cenas, las reuniones de amigos, las compras navideñas, y todo lo que estos días haremos.

        lunes 21 de diciembre de 2009

        MANZANAS ASADAS AL MOSCATEL. SIN AZÚCAR Y SIN GLUTEN.

        Esta es una receta sencilla. Una receta de toda la vida. Una receta que siempre nos ha gustado hacer, y que en esta ocasión la hemos querido adaptar al mundo sin azúcar, empleando para ello un exquisito sirope de Agave, como durante mucho tiempo nos ha ido enseñando en nuestra amiga Adí en su blog PAN Y VARIOS.


        Con esta adaptación, queremos participar en el HEMC#39   POSTRES SIN AZÚCAR, donde tenemos en esta ocasión como anfitriona a Paula, desde su blog CON LAS ZARPAS EN LA MASA. Siempre nos gusta participar en estos eventos gastronómicos mensuales, pero hace tiempo que no lo hemos podido hacer.

        Estas manzanas, se pueden servir calientes o templadas, y son una delicia para el paladar. Lo que  realmente, nos ha  sorprendido ha sido es estupendo resultado final, utilizando sirope de Agave.

        INGREDIENTES:

        o Manzanas tipo Reinetas, 4 uds.

        o Vino dulce Moscatel, 8 cucharaditas.

        o Sirope de Agave, 8 cucharaditas.

        o Mantequilla, 4 cucharaditas.

        o Agua, 150 ml.




                PREPARACIÓN:

                Ponemos  el horno a calentar a 190 ºC.

                Lavamos bien las manzanas, y con ayuda de un “saca corazones”, eliminamos el corazón de las manzanas.

                Colocamos en el orificio inferior de la manzana, una cucharadita de mantequilla, que forme un tapón.

                Una vez colocados los tapones en las cuatro manzanas, las colocamos sobre un recipiente para horno, que en nuestro caso ha sido una fuente de barro.

                Echamos por la parte superior de manzana, una cucharadita de vino moscatel en cada una de las manzanas.
                Posteriormente, echamos también por la parte superior del orificio de la manzana, una cucharadita de sirope de Agave.

                Para terminar, ponemos en un vaso el agua, y cuatro cucharaditas de sirope de Agave y  vino Moscatel respectivamente. Lo mezclamos todo, y rociamos  el exterior de las manzanas con este líquido.

                Introducimos el  recipiente con las manzanas en el horno, durante un tiempo aproximado de 25 - 30 minutos.


                Como siempre, esta receta, pasará a formar parte de nuestra CARTA SIN GLUTEN - a la que no hemos aportado ninguna receta desde el día 23 de junio - del restaurante virtual ¡OÍDO, COCINA!.