domingo, 5 de junio de 2016

Caminar sin gluten por la Serra Gelada hasta el Faro del Albir. Alfaz del Pi (Alicante) #lalfas

Desde siempre nos han atraído los faros, así como el entorno donde están instalados. Y cuando hemos tenido ocasión hemos caminado hasta acercarnos lo máximo posible a ellos. Además, durante años, la luz de uno de los faros del Mediterráneo, entraba en nuestro refugio y era una sensación muy especial el recibir esos destellos. Pero, como dice Eugenio Linares (farero de Estaca de Bares): 

“Los faros se encuentran en la parte menos terrestre de la tierra, y menos marítima del mar”.

En lugares normalmente aislados y maravillosos de la naturaleza costera.


Por nuestra parte, siempre hemos entendido que la luz de su linterna, es luz de vida, y que a muchos navegantes les salvado de sucumbir, y les guía hacia su puerto. Y desde hace más de cuarenta años que llegamos por primera vez a Altea (Alicante) nos llamó la atención el faro que al mirar al Mar Mediterráneo, veíamos a nuestra derecha. Pero, por unos motivos o por otros, hasta hace solo unos días no hemos podido acercarnos a caminar por el que desde 2005 es Parque Natural de Serra Gelada o Sierra Helada, y llegar hasta el Faro de Punta Albir, cuya linterna se  iluminó hace 153 años, con aceite, el 30 de abril de 1863.





La verdad, es que la idea de acercarnos al faro, surgió una tarde de día de diario, y  comenzamos a caminar última hora, con la caseta del Parque ya cerrada, y el sol escondiéndose tras el Puig Campana. Por una parte fue bueno para poder realizar el camino sin aglomeraciones, pero a la vez el azul del mar, la luz, no era la mejor para disfrutar de este paisaje y fotografíarlo.


Al poco de comenzar a caminar, nada más pasar el estupendo merendero, en la primera curva, nos encontramos con una muchacha que llevaba a dos bonitos perros. Ana se detuvo, la saludó y acarició a los bonitos ejemplares caninos. De esa forma comenzó una charla muy agradable con Nuria - así se llama la simpática muchacha – Y desde ese momento, realizamos en recorrido juntos, lo que hizo aún más agradable el camino, y nos sirvió de guía, ya que es vecina de El Albir.


Es cierto, que esta ruta, no es un sendero o camino convencional, o como dicen por tierras alicantinas: “sendeta”, ya que cuando ya no habitaba ningún farero y su familia en el faro, se construyó entre los años 1961-1963 un túnel, y una carretera asfaltada de unos 2,2 km, sin muchas pendientes, y eso hace que muchas personas realicen este recorrido habitualmente. Por otra parte, es un recorrido perfecto para personas con movilidad reducida que precisen desplazarse en silla de ruedas. Un buen camino para todos y todas, para ver El Mediterráneo desde los acantilados, acercarnos a un faro con historia, e imaginar cómo fue la vida de los fareros y sus familias, recorriendo el viejo camino “la sendeta” desde la playa del Albir.


Habíamos leído algo sobre este recorrido, pero la verdad es que nos fue sorprendiendo paso a paso su vegetación, los miradores, los paneles de información durante el recorrido, que puede que parezca un parque temático, pero es de agradecer que se cuide y mejore este entorno, que no ha llegado a ser destruido por la construcción de viviendas, aunque si está totalmente rodeado.


La calzada va ascendiendo suavemente, y merece la pena desviarnos al mirador, para tener desde allí otra perspectiva de las poblaciones de Alfaz del Pi/L’ Alfas del Pi, Altea y Calpe, y la gran muralla caliza de la Sierra Bernia.


Hasta llegar al túnel, nos han acompañado los pinos, y al atravesarlo, el paisaje cambia, y vemos al fondo la silueta del faro, así como apreciamos, más o menos el recorriodo a realizar, y la belleza del paisaje. Viendo durante todo el recorrido, como nos vigila desde la población de Calpe el Peñón de Ifach/El Penyal d’Ifach. Paredes que nos traen agradables y tristes recuerdos, pero que ya os contaremos en otra ocasión.

  
Continuamos el caminar y nos llama la atención a nuestra izquierda la conocida como Cala de la Mina.


Y es que otra de las cosas que nos llaman la atención, son unos pilares que partiendo de la cala, llegan a una zona de color ocre rojizo, donde se encontraba la Mina de ocre (empleado como colorante en pinturas), que estuvo funcionando durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. Y resulta que esos postes eran los soportes del sistema de raíles para bajar el mineral hasta los barcos que esperaban en la cala.


Pero el camino, nos tiene preparada otra sorpresa paisajística, y es que a la izquierda en la zona alta de la pared, aparece una gran oquedad en forma de ojo, que recibe el nombre de Boca de la Ballena, y que nos quedamos con las ganas de acercarnos a ver de cerca.


Tras realizar la última curva, la carretera asciende hasta llegar a lo que en su día fue un horno de pan donde la familia del farero lo realizaba, y el faro del Albir, situado junto a una Torre Lomrbarda (s XVII) y sobre los impresionantes acantilados.


Llegamos tarde para poder entrar en el Centro de Interpretación Faro del Albir, pero disfrutamos de la vista, de la brisa marina, del griterío de las gaviotas, y aunque no vimos delfines, la vista desde la balconada del faro es realmente impresionante.


Está claro que tenemos que volver a realizar este camino, acercarnos a las bocas de la mina de ocre, a la cala, y a la cueva de la ballena. Ya que tanto a la ida como a la vuelta, y aún pisando sobre asfalto, es un camino muy agradable y con maravillosas vistas. Y rodeados de naturaleza, colores y vida.


Tras visitar el Faro del Albir, y haber escrito esta entrada, buscando datos en Internet, nos encontramos con el blog: Más alla de ciudad, que nos ha gustado mucho, y con unas fotografías espectaculares. Y también, nos facilito el encontrar este vídeo realizado por el Ayuntamiento de Alfaz de Pi/L’Alfas del Pi, para celebrar los 150 años de este faro, y donde a través de fotografías antiguas, de testimonio de fareros y familiares, nos cuentan lo duro que fue vivir en este entorno, las penurias que se pasaban, como realizaban un camino peligroso a pie, o en burro, las tormentas… O recomendamos ver este documental.



¡Volveremos a caminar por el Parque Natural de Serra Gelada! Y esperamos volver a hacerlo con Nuria y sus precios perros.


#escribimoslovivido.

1 comentario:

  1. Bonitos paisajes todos con sus historias que muchas veces desconocemos. A pesar de ser a última hora de la tarde las fotos se ven bonitas.
    Besos.

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