lunes, 27 de octubre de 2014

Bodega del Hotel Atrio de Cáceres (Capital Española de la Gastronomía 2015) #CaceresCEG2015

Nos alegramos al conocer el pasado día 17 de octubre la elección de Cáceres como “Capital Española de la Gastronomía 2015”, otorgada por la Federación Española de Hostelería y la Federación Española de Periodistas y Escritores de Turismo. Ya que sabemos lo que han trabajado desde el Servicio de Turismo de la Diputación de Cáceres, y desde otras entidades, empresas, particulares, hosteleros… y además, conocemos la preocupación y profesionalidad de algunos restauradores por ofrecer menús sin gluten. Pero sin menospreciar a ninguna de las ciudades que se presentaban a la mencionada distinción, y con la única recomendación de que todas ellas se preocupen por ofrecer día a día, una rica y variada gastronomía apta  para celíacos. 


Nosotros apoyamos en su momento esta candidatura, y máxime, desde nuestra participación en el encuentro de bloggers, organizado por el Servicio de Turismo de la Diputación de Cáceres: “Tentación-es de Cáceres 2012 #CCT12”, donde comprobamos los grandes profesionales que trabajan en este Servicio de Turismo, y la simpatía y profesionalidad con la que nos mostraron bella ciudad y alrededores. Dándonos también la oportunidad de poder degustar la gastronomía sin gluten en distintos restaurantes. 




Ahora, al volver a recordar ese evento, nos hemos dado cuenta de que en su momento, y por falta  de tiempo, y aunque escribimos varios post sobre el encuentro, solo escribimos unos cuentos párrafos sobre nuestra visita a La Bodega del Hotel Atrio, así que con esta entrada, queremos poner en valor, lo que para nosotros supuso esa visita al Hotel Atrio, su diseño manteniendo en el exterior su aspecto clásico acorde con el lugar en que se encuentra, y en su interior espacios tan especiales como el patio con vistas al restaurante.


Es una manera además de recordar una de nuestras estancias en Cáceres, y a este excelente hotel donde todos los participantes en el mencionado encuentro fuimos recibidos con amabilidad y proximidad, facilitándonos la visita tanto a la cocina, el restaurante, así como a su famosa bodega.


Cuando llegamos al  atardecer, rodeados de la historia que los edificios de la Plaza San Mateo han presenciado, nos encontramos con una edificio restaurado por los arquitectos Emilio Tuñón y Luis M. Mansilla, por el que según los entendidos en arquitectura: “han conseguido el equilibrio entre tradición y modernismo”, y con el que han cosechado varios premios, así como un edificio perfectamente integrado en esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 1986, que alberga el Hotel Atrio de 5 estrellas dirigido por Carmina Márquez, quien fue nuestra anfitriona en esta visita.



Visitamos la cocina y restaurante, donde Toño Perez (2 estrellas Michelin) coordinada y dirige este agradable espacio gastronómico, en el que no falta detalle alguno.


Y pasamos a ver La Bodega, que está considerada una de las más importantes de España mimada y controlada por José Antonio Polo, donde se encuentran grandes joyas enológicas de distintas añadas como estos Vega-Sicilia "Unico"



En la puerta de la bodega, con impoluto uniforme y guantes blancos para mimar las botellas, nos esperaba “el guardián del tesoro”, para mostrarnos la bodega, que cuida con profesionalidad y esmero. Nuestra sensación fue entrar en un lugar de culto al vino, donde seguro que el Dios Baco se encontraría satisfecho entre tanta estantería repleta de excelentes caldos de uva. Según nos comentaron en estas estanterías se encuentran custodiadas unas 26.000 botellas de distintos países, con unas 2.500 referencias. Y entre ellos la famosa y legendaria botella de Chateau D’yquem de 1806 y 80 añadas de este magnífico vino con precioso color.


Según informaron y se puede leer en la web del Hotel Atrio, esta bodega posee: “Gran selección de champagnes, con 44 bodegas, de las cuales 28 son de pequeños propietarios que elaboran únicamente con sus propios viñedos. Esta es una de las claves de esta bodega donde conviven en admirable relación las grandes marcas conocidas y respetadas en todo el mundo con los más pequeños viticultores, propietarios de poco más de una hectárea y capaces de enseñarnos en cada botella el lugar donde nacen las uvas. En la bodega de Atrio hay colecciones únicas de vinos. Aquellas marcas con las que todo conocedor sueña están aquí y no en una sola añada. En Borgoña todos los Gran Cru, con Montrachet de la Romanée Conti desde 1987, la propia Romanée Conti representada por 12 añadas, muchas de ellas también en magnum, 11 bodegas con su Clos de Vougeot, 6 con su Chambertin. Y junto a ellos zonas más humildes y menos conocidas por el gran público, vinos por los que se pelean los verdaderos entendidos. En Burdeos los grandes Châteaux duermen reposadamente en los estantes de madera de la bodega. 23 añadas de Petrus, siendo la de 1947 la más antigua,



25 de Haut-Brion, 24 de Lafite-Rothschild, con la cosecha 1929 como más vieja, 27 añadas de Latour, 23 de Margaux, 42 de Mouton- Rothschild con los cuadros de los más grandes artistas vistiendo sus botellas.”


Y como gran templo, lugar de culto al vino, al trabajo de los vendimiadores, viticultores, enólogos, somelieres… no puede faltar una capilla. En esta ocasión la capilla tiene en sus estanterías una gran colección de 80 añadas distintas de Château d’Yquem. 


Y como joya de este templo del vino, y de su capilla: la botella de Château d’Yquem de la añada de 1806, que fue adquirida en 2001 por 20.000 euros. Pero esta botella de vino de Burdeos blanco dulce de la D. O. Sauternes, sufrió un accidente al ser depositada en una caja de madera, y se rompió por la zona del cuello. No se derramó nada de vino, ya que estaba envuelta en papel film de cocina. La botella tuvo que ser salvada gracias al enólogo Mariano García (Bodegas Mauro de Valladolid), y Madame Garbey (enóloga jefa de la bodega francesa), que esperó en Burdeos en pocas horas la llegada de la botella. Comprobaron la autenticidad del vino, y decidieron transvasarlo a una botella similar de su colección particular, que tuvo que ser rellanada con perlitas de vidrio al ser un poco más grande su tamaño, pero evitando que el vino tocara el nuevo tapón. La botella posee desde entonces una etiqueta firmada por la enóloga certificando que la botella fue recuperada en la propia bodega el día 25 de enero de 2001, lo que la ha convertido en una leyenda de la enología, y un ejemplar único en el mundo que actualmente supera los 100.000 euros.

Botella de Château d’Yquem 1806 
Para nosotros, aficionados a la gastronomía en general (aunque sin gluten). Divulgadores de la problemática del colectivo celíaco a la hora de comer fuera de casa. El haber tenido la oportunidad de visitar esta bodega tan exclusiva, es algo que nunca olvidaremos. Así como el tener tan cerca esta botella de leyenda.


El próximo año para celebra la distinción de “Cáceres Capital Española de la Gastronomía 2015”, tenemos la intención de volver a caminar por las calles del Casco Histórico de Cáceres, acompañando a los Juglares en la Noche – Cuenta Trovas del Cordel, unos excelentes guías con los que caminar entre estas piedras y edificios repletos de historia, aprendiendo y disfrutando del momento.



Y por supuesto, degustar su gastronomía sin gluten, así como acercarnos a admirar nuevamente este impresionante Hotel Atrio, su restaurante donde se puede comer sin gluten, y su exclusiva bodega.



#escrivimoslovivido

2 comentarios:

  1. No he estado en el restaurante, pero tuve en mis manos una carta de vinos y era más gorda que muchos libros. Vuestra entrada da fe de los tesoros que allí se guardan, todo un lujo para los sentidos.

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    1. Por lo que vimos el restaurante es una maravilla, y como bien dices, la carta de vinos una enciclopedia.

      Realmente, en este templo del vino, guardan unos grandes vinos, que esperamos algún día puedas disfrutarlos.

      Abrazos

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