sábado, 10 de mayo de 2008

MUSLOS DE POLLO ENCEBOLLADOS, EN REDUCCIÓN DE VINO (SIN GLUTEN)

Este es un plato sencillo de realizar, pero no por eso deja de ser un buen plato. Es más de esta manera, los muslos de pollo toman un sabor especial, y además se demuestra que para realizar una buena salsa, no es preciso espesarla con ningún tipo de harina.


En casa es una receta, que ya la hemos incluido en la "CARTA SIN GLUTEN", es muy aceptada por todos, cosa algo rara ya que entre la dieta sin gluten, la dieta para perder peso y la dieta para fortalecer músculo, nuestra casa, si que parece un restaurante para cuatro comensales…. ¡OIDO, COCINA!.




INGREDIENTES:

- Muslos de pollo, 8 uds.
- Cebolla, 1 ud.
- Vino**, 1 vaso.
- Agua, ½ vaso.
- Tomate frito*, 1 cucharada.
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal

(*) Nosotros solemos emplear de la marca Orlando o Hacendado (Mercadona), ya que son tomates fritos sin gluten, existiendo en el mercado otras marcas también sin gluten, al igual que muchas con gluten, que lo utilizan como espesante y antioxidante.

(**)El vino puede ser blanco o tinto, o rosado, pero como siempre, cuanto de mayor calidad sea, mejor saldrá el plato, al igual que según su color, la salsa tendrá aparte de un sabor, una apariencia distinta.

PREPARACIÓN:

Limpiar los muslos de pollo, quitándoles totalmente la piel. Trocear la cebolla.

Nosotros utilizamos una sartén/cacerola con tapa de cristal, y en ella echamos el aceite de oliva hasta cubrir un poco el fondo. Dejamos la sartén sin cubrir, y una vez caliente el aceite, bajamos el fuego a nivel medio, e introducimos la cebolla cortada.

Cuando comience a caramelizarse la cebolla, añadimos los muslos de pollo, y también les echamos la sal. Sofreímos los muslos junto con la cebolla, moviéndolos para que todas las partes para que se doren suavemente, teniendo cuidado de que no se frían mucho.

Una vez dorados, los rociamos con el vino, el agua, y el tomate frito. Removemos todos los ingredientes, y dejamos a fuego lento, con la cacerola, o sartén cubierta preferiblemente con tapa de cristal, con lo que conseguimos que el pollo termine de cocerse entre la salsa, durante 30 minutos.

Transcurrido este tiempo, habremos conseguido unos exquisitos muslos de pollo, con una reducción de vino y cebolla.



CONSEJO:

Para sacarle el mayor jugo a este plato, una vez comido con tenedor, cuchillo y “pringue” de pan sin gluten en la salsa, es aconsejable, tomar el muslo con las manos e hincar el diente, ya que como dice nuestra hija: “es un plato para chuparse los dedos”…. ¡Buen provecho!.

#escribimoslovivido 

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