El pasado día 26, recibimos un comentario en el blog, así como un correo de GUILLAUMME que ha vuelto a retomar el MANIFIESTO CELÍACO, donde nos daba su opinión sobre el post que publicamos el domingo 22 de marzo: GRACIAS POR COCINAR Y ETIQUETAR “SIN GLUTEN”, y nos decía:
“Post bueno rebueno, ideal para enviar a todos los amigos que cocinan, cocineros, bloggers en general e incluso medios de comunicación, al final ocurre que si el problema es el tipo de comida nada mejor que demostrar que se puede cocinar y comer bien sin gluten, eso sí, sin olvidarnos del tema precios. Os pido permiso para reenviar el post a mucha gente, e incluso publicarlo en otos sitios, es más os animo a enviarlo a directo al paladar, ese blog de cocina que siempre tiene un hueco para los celíacos”
“Post bueno rebueno, ideal para enviar a todos los amigos que cocinan, cocineros, bloggers en general e incluso medios de comunicación, al final ocurre que si el problema es el tipo de comida nada mejor que demostrar que se puede cocinar y comer bien sin gluten, eso sí, sin olvidarnos del tema precios. Os pido permiso para reenviar el post a mucha gente, e incluso publicarlo en otos sitios, es más os animo a enviarlo a directo al paladar, ese blog de cocina que siempre tiene un hueco para los celíacos”













Pero también, supuso un cambio de la imagen de la ciudad, un recuerdo de aquellos años de nuestra infancia en los que de verdad nevaba en esta ciudad. Así que aún sin tiempo, el padre de esta familia decidió ir






Cuando, como en nuestro caso, nos gusta la naturaleza, nos gusta la fotografía y nos gusta caminar... y este año no hemos podido caminar por los bosques y hayedos con sus colores otoñales. El vivir en MADRID, nos limita en algunas ocasiones, al tener la naturaleza más próxima a unos 60 Km., en la Sierra de Guadarrama. Kilómetros que muchas veces se recorren con atascos de vehículos. Así que como también en el interior de la ciudad se pueden encontrar remansos de tranquilidad de los que disfrutar de un precioso día soleado de otoño, como ocurrió el fin de semana pasado, nos fuimos a caminar sin gluten por el magnífico 



