Guía Establecimientos

domingo, 7 de abril de 2019

Caminar por las calles de Alarcón (Cuenca), disfrutando de este entorno tan especial e histórico junto al río Júcar.

Desde hace años queríamos visitar Alarcón. Bueno, realmente queríamos habernos hospedado en su Parador Nacional en nuestra noche de bodas, pero no pudo ser. Eso si, hemos pasado en multitud de ocasiones cerca de esta población, cada vez que nos desplazábamos por la N-III camino de Valencia o Gandía para disfrutar de la playa, antes de construirse la autovía. O en aquellas ocasiones en que uno de nosotros en su época de escalada se acercaba a disfrutar de los cuchillares de Contreras, pasábamos de largo. Así, que un día, nos desviamos de la A-3 para volver a esa carretera nacional, y nada más desviarnos, no llamo la atención lo que el navegador nos decía: “Tomar la niii”, está claro que la nacional tres, no estaba hecha para la lectura de los navegadores.

ALARCON Y EL RIO JUCAR. LA BELLEZA DE UNA SITUACION
Vista de Alarcón y el río Júcar desde el mirador natural

Fue un regreso al recuerdo, al pasado, a esas grandes caravanas que durante años sufrimos en esta nacional. Pero también, a la tristeza, al ver el hotel de Alarcón, cerrado, abandonado, un hotel donde el autocar de línea realizaba la parada, y desde su mirador se veía el embalse de Alarcón. Y tras realizar unos bonitos kilómetros de carretera, nos desviamos a la derecha hacia esta bonita e histórica población, donde es obligación de detenerse en el mirador natural para apreciar la belleza de este lugar, como habéis podido ver en la fotografía anterior y en esta también.