miércoles, 26 de noviembre de 2014

Degustación del licor Cardenal Mendoza Angêlus en la coctelería 1862 Dry Bar #Madrid #Singluten

Una tarde fresca de noviembre, ya con las farolas iluminando nuestros pasos, caminamos por la calle San Bernardo, y doblamos por Pez. Ese giro, nos recordó aquellos años en que visitábamos con asiduidad esta zona, entre otras cosas para acercarnos a la Librería Tierra de Fuego, o al teatro. Pero en esta ocasión, nuestra parada era para conocer y degustar el licor Angêlus Cardenal Mendoza en la cocteleria 1862 DRY BAR.



Habíamos oídos hablar de este licor, del que sus elaboradores exponen: “es uno de los licores más originales y con más personalidad jamás elaborado”. Y si esos lo dicen desde Bodegas Sanchez Romate, que llevan destilando licores en Jerez desde 1781, es ya una garantía para degustarlo.



En la puerta, como siempre, con su sonrisa y simpatía nos esperaba Elvira Maldaz, responsable de la organización de este evento, otras de las garantías de éxito del mismo.

1862 DRY BAR, ocupa uno de los varios locales en estos edificios antiguos de la calle, con fachada de granito y grandes puertas acristaladas, pero tras atravesar el umbral de la puerta, nos trasladamos a otro tiempo, el de los cócteles, los aromas, las mezclas, los cítricos, y al bajar al sótano, al de la tranquilidad y el disfrute del coctel en un ambiente relajado con estupenda música donde apreciar y paladear el Cardenal Mendoza Angêlus, solo, con hielo o en coctel.

Y para hacer más grata la velada, Alberto Martinez, nos introdujo en el mundo de los destilados, y muy en particular en este licor cuya base es el Brandy Cardenal Mendoza pero macerado con naranja amarga, naranja dulce, clavo, cardamomo y limón, lo que le aporta unas fragancias y sabor impresionante.


Comenzamos a degustarlo solo a temperatura ambiente, para distinguir sus aromas. Posteriormente, lo probamos con hielo, y cuando ya habíamos valorado el poder de seducción de este licor, en un ambiente relajado y amistoso, pasamos a la pequeña barra, para realizar distintos cócteles.


Alberto, además nos fue introduciendo en los cócteles clásicos, partiendo de las premisas de lo que se expuso en su día como coctel: “…cocktail, then is a stimulating liquor, composed of spirits of any kind, sugar, wáter and bitters…”


Y con esa premisa como base, Alberto nos fue preparando distintos cocteles en coctelera, o en vaso, cada cual más exquisito, y transmitiendo su profesionalidad en este arte de la coctelería.


Fue una estupenda velada, por la compañía, el local, y por todo lo que aprendimos sobre coctelería gracias a Alberto alrededor de la barra.


Además, Alberto conoce la celiaquía, y aunque por el momento no tiene cerveza sin gluten, es un buen local para acudir a tomarnos un buen coctel en esas tardes y noches que andamos por la Gran Vía, Malasaña, Maravillas o con ahora se le denomina: Triball de Madrid. Y si es con Angêlus Cardenal Mendoza, ya nos contaréis.


Este local pasará a formar parte de nuestra Carta de Restaurante, Bares, Cafetería... Y Angêlus Cardenal Mendoza no faltará en nuestra bodega. Y estamos seguros que Alberto hará todo lo posible por atender con seguridad a sus clientes celíacos en 1862 Dry Bar


#escribimoslovivido 

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...